Un nuevo enfrentamiento político se desató entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez, luego de la decisión de la administración distrital de cubrir con pintura gris un mural que contenía la frase “Defensiva Antifa”, intervención que generó un intenso debate sobre la libertad de expresión, el arte urbano y el uso del espacio público.
La controversia comenzó cuando el presidente Petro cuestionó públicamente la actuación de la Alcaldía de Medellín a través de sus redes sociales. En su mensaje, el mandatario aseguró que “pintar arte no es vandalismo” y calificó como un acto de censura la decisión de cubrir el mural, al tiempo que criticó la eliminación de expresiones artísticas en espacios públicos. Además, aprovechó su pronunciamiento para formular cuestionamientos sobre el manejo de recursos de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y reiteró críticas hacia la administración municipal.
La respuesta del alcalde Federico Gutiérrez no se hizo esperar. En entrevista con La FM, el mandatario defendió la actuación de su administración y afirmó que la intervención no obedeció a un acto de censura, sino al cumplimiento de las normas que regulan las expresiones artísticas en el espacio público de Medellín.
Gutiérrez explicó que la ciudad cuenta con un acuerdo municipal que establece el procedimiento para autorizar la realización de murales y otras intervenciones urbanas, por lo que cualquier obra debe contar previamente con los permisos correspondientes. Según indicó, el mural intervenido fue elaborado sin autorización oficial, razón por la cual la Alcaldía procedió a cubrirlo conforme a la reglamentación vigente.
El alcalde también destacó que Medellín mantiene una política de promoción del arte urbano y recordó que la administración financia numerosos murales y proyectos culturales en distintos sectores de la ciudad. En ese sentido, sostuvo que la discusión no gira alrededor del contenido de la obra, sino del respeto por las normas que regulan el uso del espacio público.
Durante la entrevista, Federico Gutiérrez manifestó además su preocupación por la presencia de funcionarios de la Defensoría del Pueblo durante la elaboración del mural. El mandatario aseguró que solicitará una investigación disciplinaria para establecer si existieron irregularidades en la actuación de esos servidores públicos, al considerar que acompañaron una actividad que, según la Alcaldía, se desarrolló sin cumplir los requisitos legales.
Frente a estas declaraciones, la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, confirmó que sostendrá una reunión con el alcalde de Medellín con el propósito de analizar lo ocurrido y revisar el papel que desempeñaron los funcionarios de la entidad durante el procedimiento.
El episodio volvió a evidenciar las diferencias políticas entre el Gobierno Nacional y la administración distrital de Medellín, especialmente en asuntos relacionados con la libertad de expresión, la regulación del espacio público y el alcance de las competencias de las autoridades locales. Mientras el presidente Gustavo Petro insiste en que la intervención constituye un acto de censura contra una manifestación artística, Federico Gutiérrez sostiene que su obligación es hacer cumplir la normatividad vigente y garantizar el orden en la ciudad.







