El ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, quien además lidera el equipo de empalme del Gobierno del presidente Gustavo Petro, aseguró que el proceso de transición hacia la administración del presidente electo Abelardo De La Espriella se encuentra en uno de sus momentos más difíciles, luego de que el nuevo mandatario ordenara suspender las mesas de trabajo entre ambos gobiernos. El funcionario afirmó que las recientes declaraciones de algunos integrantes del equipo entrante rompieron el ambiente de respeto que había caracterizado las reuniones iniciales y calificó de inaceptables los señalamientos contra la actual administración.
Ávila explicó que la decisión del presidente electo de detener el empalme sorprendió al Gobierno Nacional, pues, según indicó, hasta ese momento las diferentes comisiones técnicas venían desarrollando sus labores de manera normal. No obstante, señaló que en los últimos días varios representantes del equipo de transición de De La Espriella realizaron declaraciones públicas en las que calificaron al actual Gobierno como una administración integrada por “criminales” y “corruptos”, expresiones que, a su juicio, deterioraron el clima institucional del proceso.
El ministro manifestó que el Ejecutivo no está dispuesto a aceptar acusaciones que considera infundadas y aseguró que el Gobierno ha actuado con total disposición para entregar la información requerida durante el empalme. En ese sentido, sostuvo que las diferencias políticas no pueden convertirse en un obstáculo para garantizar una transición ordenada y respetuosa entre las dos administraciones.
Germán Ávila afirmó que las expresiones utilizadas por algunos integrantes del equipo entrante constituyen calumnias contra los funcionarios del Gobierno Nacional y contra el presidente Gustavo Petro. Agregó que las descalificaciones públicas afectan la confianza entre ambas partes y hacen imposible mantener el mismo nivel de cooperación mientras persistan ese tipo de señalamientos.
El jefe del equipo de empalme recordó que el Gobierno había dispuesto equipos técnicos en cada ministerio para facilitar el intercambio de información con la nueva administración y reiteró que el propósito siempre ha sido garantizar una entrega transparente del Estado. Sin embargo, tras la suspensión anunciada por el presidente electo, indicó que las mesas sectoriales también fueron suspendidas por decisión del Gobierno Nacional hasta que existan condiciones de respeto institucional.
La crisis entre ambas administraciones se produjo después de que Abelardo De La Espriella anunciara la suspensión inmediata del empalme, argumentando que el Gobierno saliente había adoptado decisiones que, en su criterio, comprometían la transparencia de la transición. El mandatario electo también afirmó que su equipo continuará evaluando la información disponible mientras define los pasos a seguir en el proceso.
Frente a ese panorama, Germán Ávila insistió en que el Gobierno de Gustavo Petro mantendrá su compromiso de cumplir con las obligaciones constitucionales relacionadas con la entrega del poder el próximo 7 de agosto, pero dejó claro que no aceptará ataques personales ni acusaciones sin pruebas contra los integrantes de la administración saliente. Asimismo, reiteró que la prioridad sigue siendo proteger la institucionalidad y garantizar que la ciudadanía conozca de manera transparente el estado en que será entregado el Gobierno Nacional.







