El presidente Abelardo de la Espriella lanzó duras críticas contra el manejo de las finanzas públicas durante el gobierno de Gustavo Petro y aseguró que su administración recibió un panorama fiscal mucho más complicado del que se había mostrado durante los últimos cuatro años.
Durante una alocución presidencial, De la Espriella afirmó que el anterior gobierno ocultó información sobre las cuentas del Estado y presentó presupuestos que, según su versión, no reflejaban la verdadera situación económica del país.
El mandatario responsabilizó directamente a Gustavo Petro por la situación fiscal y cuestionó el nivel de gasto, endeudamiento y compromisos que enfrenta actualmente Colombia.
“Durante cuatro largos años, la crisis fiscal que enfrentamos no es un accidente ni el resultado de factores externos. Es exclusivamente responsabilidad de Gustavo Petro, de su gobierno, de su despilfarro y de su corrupción”, afirmó De la Espriella.
El Gobierno habla de una deuda cada vez mayor
Uno de los puntos centrales de la intervención fue el crecimiento del servicio de la deuda pública.
De la Espriella sostuvo que durante la última década Colombia pasó de utilizar cerca de uno de cada seis pesos de sus ingresos tributarios para pagar deuda a destinar aproximadamente uno de cada tres pesos a esas obligaciones.
Según las cifras presentadas por el presidente, el servicio de la deuda para 2027 llegaría a unos 155 billones de pesos, alrededor de 55 billones más que lo proyectado para 2026.
El mandatario también cuestionó que el aumento del gasto público no se hubiera reflejado, según su análisis, en un crecimiento equivalente de la inversión, las obras públicas o los servicios que reciben los ciudadanos.
El cupo de crédito de 2026 estaría casi agotado
Otro de los datos que puso sobre la mesa De la Espriella tiene que ver con el cupo de endeudamiento autorizado para financiar las obligaciones del Estado durante 2026.
El presidente aseguró que para agosto ya se había utilizado aproximadamente el 97 % de ese cupo.
“Se gastaron en pocos meses los recursos de crédito que debían alcanzar para todo el año”, afirmó durante su intervención.
Para el Gobierno, esta situación limita el margen de maniobra de las finanzas públicas y obliga a revisar con cuidado las decisiones de gasto y las nuevas necesidades de financiación.
El Presupuesto de la Verdad para 2027
Como respuesta a este panorama, el Gobierno presentó lo que denominó el “Presupuesto de la Verdad”, una propuesta con la que pretende mostrar, según explicó De la Espriella, cuáles son realmente los ingresos, gastos y obligaciones que tendrá que asumir el Estado.
El presupuesto planteado para 2027 asciende a 635 billones de pesos.
De ese monto, 281 billones, equivalentes al 44 % del presupuesto, provendrían de deuda, según las cifras entregadas por el presidente.
De la Espriella señaló además que los ingresos corrientes estarían alrededor de los 300 billones de pesos, una diferencia que, a juicio del Gobierno, muestra el nivel de dependencia del endeudamiento para financiar las cuentas nacionales.
“Hay una cifra que muestra con toda claridad la gravedad de lo que recibimos: 281 billones, el 44 % de los recursos del presupuesto provienen de deuda”, sostuvo el mandatario.
El Gobierno Petro queda en el centro de las críticas
La intervención de De la Espriella estuvo marcada por cuestionamientos directos a la administración anterior. El presidente aseguró que la situación actual no puede explicarse solamente por factores externos o por dificultades económicas internacionales.
Según su diagnóstico, el problema está relacionado principalmente con las decisiones tomadas durante el gobierno de Gustavo Petro entre 2022 y 2026.
El mandatario incluso afirmó que ninguna crisis económica reciente del país puede compararse con lo que, según él, encontró su administración al asumir el poder.
Estas afirmaciones hacen parte del diagnóstico presentado por el actual Gobierno y fueron utilizadas para justificar la necesidad de modificar las prioridades de gasto y revisar las cuentas públicas.
El reto que enfrenta el nuevo Gobierno
Con una deuda elevada, un alto costo de servicio de las obligaciones financieras y una parte importante del presupuesto respaldada por crédito, el Gobierno de De la Espriella enfrenta ahora el reto de conseguir recursos para cumplir sus compromisos sin aumentar todavía más la presión sobre las finanzas nacionales.
El debate deberá pasar por el Congreso de la República, donde se discutirá el presupuesto de 2027 y las fuentes de financiación planteadas por el Ejecutivo.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que necesita mostrarle al país las cuentas completas y advierte que buena parte del margen fiscal estará comprometido en el pago de obligaciones adquiridas durante los años anteriores.
La discusión sobre las cifras, el nivel real de endeudamiento y las responsabilidades de cada administración queda ahora en el centro del debate económico nacional.




