Los habitantes de Barranquilla y de varios sectores del área metropolitana se encontraron este domingo 13 de septiembre con una imagen poco habitual en el cielo: un Antonov An-124-100 Ruslan, uno de los aviones de carga más grandes del mundo, aterrizó en el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz.
La enorme aeronave llegó a la terminal aérea para realizar una parada técnica y abastecerse de combustible. Su presencia llamó rápidamente la atención y varios ciudadanos grabaron el momento de su llegada y compartieron las imágenes en redes sociales.
Un avión que no pasa desapercibido
El Antonov An-124-100 Ruslan es una aeronave diseñada para transportar cargas de gran tamaño y peso. Sus dimensiones explican por qué su llegada generó tanta curiosidad entre quienes pudieron verlo de cerca o durante su sobrevuelo por Barranquilla.
El avión tiene aproximadamente 69 metros de longitud y una envergadura superior a los 73 metros, es decir, la distancia de una punta del ala a la otra supera ampliamente el tamaño habitual de las aeronaves que operan en la terminal barranquillera.
La aeronave está equipada con cuatro motores turbofán Ivchenko Progress D-18T y fue desarrollada originalmente en la antigua Unión Soviética para operaciones de transporte estratégico. Su capacidad de carga puede llegar a unas 150 toneladas, dependiendo de la configuración y las condiciones de operación.
Una parada para cargar combustible
La información conocida sobre esta visita indica que el Antonov llegó al Ernesto Cortissoz para abastecerse de combustible, antes de continuar con su operación.
No se informó que la aeronave tuviera como destino final Barranquilla ni que estuviera realizando una operación de carga en la ciudad. Se trató de una parada que, por el tamaño del avión, terminó convirtiéndose en uno de los hechos más llamativos de la jornada aeroportuaria.
Las imágenes se hicieron virales
El paso del Antonov no tardó en llamar la atención en redes sociales. Usuarios de Barranquilla y municipios cercanos publicaron fotografías y videos de la aeronave mientras se acercaba a la pista y permanecía en las instalaciones del aeropuerto.
Para muchos, el tamaño del avión fue lo primero que sorprendió. El An-124 es considerablemente más grande que los aviones de carga y pasajeros que normalmente hacen parte de la operación cotidiana del Ernesto Cortissoz.
No es la primera vez que llega un Antonov
La visita de este domingo tampoco es un hecho completamente nuevo para Barranquilla. El aeropuerto Ernesto Cortissoz ya ha recibido aeronaves de la familia Antonov en años anteriores.
Registros periodísticos muestran que un Antonov An-124 también estuvo en la terminal barranquillera en 2015, demostrando que este aeropuerto ha servido como punto de escala para aeronaves de grandes dimensiones.
La llegada del An-124-100 Ruslan vuelve a poner al Ernesto Cortissoz en el radar de la aviación de carga internacional y deja una de esas escenas que difícilmente pasan desapercibidas para quienes estaban cerca del aeropuerto este domingo.
Por ahora, la información disponible señala que el gigantesco avión cumplió su parada de abastecimiento en Barranquilla y continuó con su operación.




