La selección de Francia comenzó con pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al superar a Senegal en un exigente compromiso correspondiente a la primera jornada del Grupo I. El encuentro, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, dejó en evidencia la calidad del conjunto dirigido por Didier Deschamps, que encontró en la segunda mitad las respuestas necesarias para asegurar los tres puntos.
Aunque el resultado final favoreció a los europeos, el partido estuvo lejos de ser sencillo. Senegal mostró personalidad desde el inicio y generó las oportunidades más claras durante el primer tiempo. Los africanos estuvieron cerca de abrir el marcador con acciones protagonizadas por Nicolas Jackson e Ismaila Sarr, mientras que el guardameta francés respondió cuando fue exigido.
Tras una primera mitad equilibrada y con momentos de dominio senegalés, Francia elevó su nivel en el complemento. La velocidad de Michael Olise, la movilidad de Ousmane Dembélé y la jerarquía de Kylian Mbappé comenzaron a marcar diferencias en el frente de ataque. Precisamente fue Mbappé quien rompió la resistencia africana tras una destacada asistencia de Olise, desatando la celebración de los campeones del mundo de 2018.
La reacción francesa permitió controlar el ritmo del partido y ampliar la ventaja para asegurar una victoria que lo posiciona como uno de los principales candidatos del Grupo I. Senegal intentó responder mediante transiciones rápidas y jugadas por las bandas, pero no encontró la precisión necesaria para vulnerar la defensa gala.
El compromiso también estuvo cargado de simbolismo histórico. Francia y Senegal volvieron a enfrentarse en una Copa del Mundo 24 años después del recordado triunfo africano en el Mundial de Corea y Japón 2002, una de las mayores sorpresas en la historia del torneo. Sin embargo, esta vez el conjunto francés logró imponer su favoritismo y comenzar con una victoria su camino hacia la siguiente ronda.
Con este resultado, Francia toma una posición privilegiada en el Grupo I, que también integran Noruega e Irak. Los dirigidos por Didier Deschamps buscarán ratificar su favoritismo en las próximas jornadas, mientras que Senegal deberá reaccionar rápidamente para mantener intactas sus aspiraciones de clasificación a los octavos de final.
La actuación de Mbappé volvió a ser determinante para una selección francesa que aspira a conquistar una nueva estrella mundialista. Por su parte, Senegal dejó señales positivas pese a la derrota, demostrando que tiene argumentos futbolísticos para competir en uno de los grupos más exigentes del campeonato.







