El presidente Abelardo De La Espriella volvió a subir el tono contra las organizaciones criminales luego de la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
El mandatario reaccionó a los videos que comenzaron a circular en redes sociales mostrando caravanas y manifestaciones de personas que despedían a ‘Bendito Menor’ en La Guajira. Para De La Espriella, esas imágenes no pueden convertirse en una muestra de respaldo a las estructuras ilegales que operan en la región.
A través de sus redes sociales, el presidente aseguró que las autoridades ya tienen identificados a integrantes de estas organizaciones y anunció que las operaciones de la Fuerza Pública continuarán en la zona.
“Los tenemos identificados para sacarlos del mercado delictivo”, afirmó el mandatario, quien también advirtió que quienes pretendan seguir el camino de alias ‘Bendito Menor’ terminarán enfrentando la misma suerte.
La advertencia del presidente
De La Espriella aseguró que su Gobierno no permitirá que la delincuencia termine convirtiéndose en algo normal para las comunidades de La Guajira.
El presidente sostuvo que las estructuras criminales buscan mantener el control de territorios mediante amenazas, extorsiones y otras actividades ilegales, por lo que ordenó reforzar las operaciones de seguridad.
“Esta es la orden a toda la Fuerza Pública”, manifestó el jefe de Estado al anunciar que las autoridades irán detrás de los integrantes de estas organizaciones.
El mensaje se produjo pocos días después del operativo en Riohacha en el que murió alias ‘Bendito Menor’.
Quién era Bendito Menor
Naín Andrés Pérez Toncel era señalado por las autoridades como uno de los principales líderes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, estructura con presencia en sectores de La Guajira y Magdalena.
El cabecilla fue abatido en un operativo realizado en Riohacha. En la misma acción murieron Rosa Angélica Tarazona, alias ‘Bebecita’, quien era su pareja sentimental, y dos hombres que hacían parte de su círculo de seguridad.
Pérez Toncel era buscado por las autoridades por delitos relacionados con homicidio, secuestro, narcotráfico y otras actividades criminales. Su muerte representó un golpe importante para la estructura que dirigía.
La muerte del cabecilla no significa el fin de la organización
Aunque la operación representa la salida de uno de los principales mandos de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, expertos en seguridad advierten que esto no necesariamente significa que la organización haya desaparecido.
Javier Flores, director de la Fundación Ideas para la Paz, explicó que la caída de un jefe criminal puede generar una disputa interna por el control de los territorios y las rentas ilegales.
Según el analista, la estructura tendría alrededor de 600 integrantes entre hombres armados y redes de apoyo, por lo que el Estado tendrá que mantener la presión para evitar que otros grupos aprovechen el vacío dejado por ‘Bendito Menor’.
Entre los posibles actores que podrían intentar ganar terreno aparecen otras organizaciones criminales con presencia en la región.
El Gobierno anuncia más operaciones
El presidente De La Espriella dejó claro que la operación que terminó con la muerte de ‘Bendito Menor’ no será presentada como un punto final.
La orden ahora es mantener la presencia de la Fuerza Pública y perseguir a los integrantes de las estructuras que continúan operando en La Guajira.
El Gobierno busca evitar que la muerte del cabecilla sea seguida por una reorganización de la estructura criminal o por una disputa que termine aumentando la violencia en los municipios donde estas organizaciones tienen influencia.
Mientras avanzan las operaciones, las autoridades también tendrán que determinar cómo queda el control territorial de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y quién podría intentar ocupar el espacio dejado por Pérez Toncel.
El mensaje de la Casa de Nariño es claro: para el Gobierno, las manifestaciones de respaldo a los grupos ilegales no serán aceptadas como parte de la vida cotidiana en las regiones y la Fuerza Pública continuará actuando contra las estructuras criminales que mantengan presencia en el territorio.




