Santa Cruz de Mompox, Bolívar, no solo se prepara para recibir conciertos durante el Festival de Jazz. Este año la música también llegó a las aulas, a los ensayos y a los espacios de formación con el primer Campamento de Jazz Mompox 2026, una iniciativa que reunió a jóvenes músicos para aprender, practicar y compartir conocimientos alrededor de este género.
El campamento se desarrolló entre el 3 y el 5 de septiembre como parte de la programación del XII Festival de Jazz de Mompox y contó con la participación de la Escuela de Música EMMAT, la Fundación Salvi, la Gobernación de Bolívar y otras entidades vinculadas al proceso de formación musical. La convocatoria ofreció 30 cupos gratuitos para jóvenes músicos colombianos entre los 18 y 30 años.
Una experiencia que salió de las grandes ciudades
La idea fue sencilla, pero importante para los organizadores: llevar formación especializada en jazz a un territorio distinto a los grandes centros musicales del país.
Mario Parra, coordinador del programa de música de EMMAT en Bogotá, explicó que durante las jornadas encontraron jóvenes con distintos niveles de experiencia y, sobre todo, con mucho interés por seguir aprendiendo.
Los participantes tuvieron clases de instrumento, espacios dedicados a la improvisación y al acompañamiento, además de jornadas de ensayo en las que fueron conformados dos ensambles.
El trabajo no se quedó únicamente en la teoría. Los jóvenes tuvieron que poner en práctica lo aprendido y preparar un repertorio que posteriormente llevaron al escenario.
Del salón de clase al escenario
El proceso de formación terminó con una presentación pública en el Claustro de San Agustín, uno de los espacios culturales de Mompox, donde los participantes mostraron el resultado de varios días de trabajo.
El repertorio incluyó composiciones de distintas épocas y estilos, entre ellas obras del estadounidense George Gershwin y del colombiano José Barros, conectando el lenguaje del jazz con la tradición musical del país.
Para los organizadores, uno de los principales resultados del campamento fue precisamente ese intercambio entre músicos que vienen de diferentes lugares y que encontraron en Mompox un punto común para tocar y aprender.
El jazz también habla con el Caribe
La realización del campamento en Mompox tiene además un componente cultural. El jazz tiene una historia profundamente relacionada con las raíces africanas y con distintos procesos musicales que terminaron dando forma a expresiones presentes en el Caribe.
Por eso, llevar este tipo de formación a Mompox no se planteó solamente como una actividad académica. También busca generar una relación entre los nuevos músicos y el territorio, aprovechando la riqueza cultural de una ciudad que hace parte del patrimonio histórico de Colombia.
El XII Festival de Jazz de Mompox se realizó del 3 al 5 de septiembre de 2026, con conciertos gratuitos en el Parque del Jazz y una agenda académica concentrada en el Claustro de San Agustín.
Una puerta para el talento que viene
El primer Campamento de Jazz deja un mensaje claro: para muchos jóvenes músicos, tener acceso a maestros, espacios de práctica y escenarios para mostrar su trabajo puede ser tan importante como participar en un gran festival.
La apuesta ahora es que esta experiencia no quede como una actividad aislada. La intención de las entidades que participaron es seguir fortaleciendo los procesos de formación y crear redes entre músicos de diferentes regiones.
Mompox, esta vez, no fue solamente el lugar donde sonaron grandes artistas. También fue el espacio donde una nueva generación de músicos colombianos tuvo la oportunidad de encontrarse, estudiar y subir al escenario.




