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El peso colombiano vive su mejor momento en diez años y el dólar sigue cayendo

El peso colombiano atraviesa uno de los períodos de mayor fortaleza de la última década. En medio de un escenario internacional favorable y un mayor interés de los inversionistas por el mercado colombiano, la moneda nacional acumula una revaluación superior al 20 % frente al dólar, un comportamiento que no se veía desde hace varios años y que ha llevado a la divisa estadounidense a cotizar en niveles mínimos registrados por última vez en 2019.

Expertos del mercado atribuyen este comportamiento, en buena parte, al llamado carry trade, una estrategia mediante la cual inversionistas internacionales obtienen recursos en países con tasas de interés bajas para invertir en economías como la colombiana, donde los rendimientos son más atractivos. Ese flujo de capital ha incrementado la demanda de pesos colombianos y ha fortalecido la moneda frente al dólar.

El estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, Mauricio Acevedo, considera que esta tendencia podría mantenerse en el mediano plazo si continúan las condiciones actuales del mercado. Según explicó, el diferencial de tasas de interés sigue siendo uno de los principales factores que respaldan la fortaleza del peso, convirtiéndolo en una de las monedas con mejor desempeño entre las economías emergentes.

A este panorama se suman otros elementos que han impulsado la apreciación de la moneda colombiana. Entre ellos están el aumento en el precio internacional del petróleo, el crecimiento de las remesas enviadas por colombianos en el exterior y la expectativa de mayor confianza de los mercados tras la llegada del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella. Además, la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener sin cambios sus tasas de interés también favoreció el ingreso de capitales hacia países emergentes como Colombia.

Para Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza, no se descarta que el dólar pueda acercarse nuevamente a los $2.900, un nivel que el mercado no observa desde hace más de una década. Sin embargo, advirtió que ese escenario dependerá de que continúen las condiciones actuales, especialmente el buen comportamiento del petróleo, la confianza de los inversionistas y la estabilidad económica del país.

Aunque un dólar más barato representa un alivio para quienes viajan al exterior, compran productos importados o tienen obligaciones en esa moneda, también genera desafíos para los exportadores, que reciben menos pesos por cada dólar obtenido en sus ventas. Por eso, analistas coinciden en que el comportamiento de la tasa de cambio seguirá siendo uno de los indicadores económicos más observados durante los próximos meses, mientras Colombia consolida una de las revaluaciones más importantes de su historia reciente.