La atención a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto enfrenta un nuevo problema. Cerca de 200 municipios todavía no han entregado o completado la información sobre las personas damnificadas y los daños ocasionados por el sismo, según advirtió el presidente Abelardo de la Espriella.
El llamado del Gobierno ocurre cuando se cumple un mes del terremoto de magnitud 7,4, cuyo epicentro estuvo en San José del Palmar, Chocó, y que dejó una emergencia de grandes proporciones en varias regiones del país.
Para el Ejecutivo, contar con información completa de cada municipio es fundamental para establecer quiénes resultaron afectados, qué daños sufrieron sus viviendas y qué tipo de ayuda necesita cada comunidad.
El Gobierno pide completar los registros
El presidente De la Espriella cuestionó que todavía haya administraciones municipales que no hayan enviado la información requerida para consolidar el registro de damnificados.
El problema no es solamente de cifras. Los reportes municipales son utilizados para orientar la entrega de ayudas y definir las necesidades de reconstrucción en cada territorio.
La Procuraduría General de la Nación también pidió recientemente a alcaldías y gobernaciones completar y verificar los reportes relacionados con damnificados y daños provocados por el sismo.
Un terremoto que afectó a cientos de municipios
El alcance de la emergencia ha sido amplio. De acuerdo con el balance actualizado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, el terremoto afectó 16 departamentos y 498 municipios, con más de 466.700 personas afectadas.
El balance reporta además 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, 36.326 viviendas destruidas y otras 202.002 averiadas.
Estas cifras muestran la dimensión de una emergencia que ya pasó de la etapa inicial de rescate y atención inmediata a una fase mucho más compleja de recuperación y reconstrucción.
Los registros serán clave para entregar las ayudas
El Gobierno ha insistido en que las familias damnificadas deben estar correctamente identificadas para poder acceder a los mecanismos de asistencia establecidos después de la emergencia.
La UNGRD activó un apoyo económico temporal para hogares damnificados, con pagos que pueden llegar hasta 1.050.543 pesos mensuales durante tres meses, dependiendo de la categoría del municipio. Para acceder al beneficio se requiere estar incluido en el Registro Único de Damnificados, RUD, además de cumplir las condiciones establecidas para acreditar la afectación de la vivienda.
Por eso, la falta de información de los municipios puede terminar retrasando la identificación de personas que necesitan atención y dificultar la planificación de los recursos destinados a la emergencia.
Gobierno prepara una nueva etapa de reconstrucción
A un mes del terremoto, el Ejecutivo también ha comenzado a tomar decisiones para financiar la recuperación de las zonas afectadas.
El 9 de septiembre, el Gobierno anunció un paquete de 11 decretos relacionados con la emergencia, entre ellos la creación del Fondo Milagro, mecanismos para canalizar recursos públicos y privados y medidas para facilitar la recuperación de infraestructura, servicios públicos y otros sectores afectados.
También se autorizó el acceso a información estadística reservada para mejorar la identificación de las necesidades de las comunidades y orientar de manera más precisa la respuesta institucional.
La reconstrucción apenas comienza
Mientras avanzan estas medidas, en varias zonas afectadas las comunidades todavía enfrentan problemas de vivienda, servicios básicos, salud e infraestructura.
El terremoto no solamente dejó daños materiales. En territorios como Chocó, la emergencia se ha cruzado además con problemas de pobreza, dificultades de acceso y presencia de grupos armados, lo que complica todavía más la recuperación de algunas comunidades.
El Gobierno espera ahora que los municipios que todavía tienen información pendiente completen sus reportes. Para las autoridades, tener una fotografía real de los daños y de las familias afectadas será uno de los primeros pasos para saber dónde deben concentrarse los recursos y cómo avanzar con la reconstrucción.
A un mes del terremoto, el reto ya no es solamente atender la emergencia. Es lograr que ninguna familia afectada quede por fuera de los registros y, por esa vía, de los programas de ayuda y recuperación.




