Promigas está ampliando su presencia en el negocio de las energías renovables. La compañía concretó la adquisición de Zelestra Latam, una operación con la que incorporó a su portafolio proyectos de generación solar y sistemas de almacenamiento que, en conjunto, alcanzan cerca de 1.273 megavatios de capacidad entre iniciativas que ya están en construcción y otras que se encuentran en operación.
Los proyectos están ubicados en Colombia, Chile y Perú y hacen parte de la estrategia de Promigas para ampliar su participación en el sector energético más allá del gas natural. La compañía busca combinar su experiencia en infraestructura energética con nuevas alternativas de generación y almacenamiento.
El anuncio hace parte del balance presentado por la empresa sobre sus resultados del segundo trimestre de 2026. Entre abril y junio, Promigas también reportó la incorporación de más de 122.000 nuevos usuarios al servicio de gas natural, con lo que alcanzó una base de 7,6 millones de clientes en sus diferentes líneas de negocio.
De acuerdo con la compañía, sus operaciones tienen impacto en más de 25 millones de personas, además de atender las necesidades de comercios e industrias en los países donde desarrolla actividades.
La entrada de Zelestra Latam representa uno de los movimientos más importantes de Promigas en materia de energías renovables. El nuevo portafolio incluye tanto proyectos solares como sistemas de almacenamiento, una combinación que permite avanzar hacia una matriz energética con mayor participación de fuentes renovables y contar con soluciones para administrar la energía generada.
La compañía ya tenía experiencia en este campo. Promigas ha desarrollado proyectos de generación solar distribuida y autogeneración en diferentes regiones y sectores económicos. Su propio registro de proyectos reporta una expansión progresiva de su capacidad solar y de las soluciones energéticas ofrecidas a clientes industriales, comerciales e institucionales.
Pero el crecimiento no se limita a las energías renovables. Durante el segundo trimestre, el volumen promedio de gas natural transportado por Promigas aumentó 7 % frente al mismo periodo de 2025. La empresa también reportó una continuidad del servicio del 100 %.
En la terminal SPEC LNG, el volumen promedio de regasificación creció 43 %. Además, durante el primer semestre del año fueron recibidos 31 buques metaneros, la cifra más alta registrada hasta ahora por la compañía, según el balance presentado.
Otro de los resultados destacados está relacionado con Brilla, el programa de financiación inclusiva de Promigas. Entre abril y junio fueron desembolsados 353.800 millones de pesos en créditos, un aumento del 24 % frente al mismo periodo de 2025.
El programa busca facilitar el acceso de familias de municipios pequeños e intermedios a bienes y servicios, mientras contribuye al movimiento comercial y económico de esas poblaciones.
En materia financiera, Promigas cerró el primer semestre con ingresos consolidados acumulados por 3,5 billones de pesos y un EBITDA de 1,1 billones de pesos.
La compañía también realizó en junio una emisión internacional de 920 millones de dólares en bonos híbridos subordinados. Según Promigas, la demanda alcanzó 2,8 veces el monto que finalmente fue colocado, operación que permitió fortalecer su estructura de capital y respaldar sus planes de crecimiento.
Con la incorporación de los proyectos de Zelestra Latam, Promigas entra en una nueva etapa de expansión en la que el gas natural seguirá teniendo un papel importante, pero estará acompañado por energía solar, almacenamiento y otras soluciones energéticas.
La apuesta es clara: aprovechar la infraestructura y experiencia que ya tiene la compañía para participar en un mercado energético que está cambiando rápidamente y en el que las fuentes renovables tienen cada vez mayor espacio.
Para Colombia y el Caribe, donde Promigas tiene una presencia histórica en el sector energético, el movimiento también representa una ampliación de su campo de acción. La empresa ya no solo mira hacia el transporte y distribución de gas, sino que busca ganar terreno en proyectos que combinan generación limpia, almacenamiento y nuevas alternativas para atender la demanda energética.
El reto ahora será llevar estos proyectos a su plena operación y demostrar que la expansión hacia las energías renovables puede convertirse en una nueva fuente de crecimiento para Promigas sin dejar de lado la infraestructura de gas que durante décadas ha sido el eje de su operación.






