El Estadio Metropolitano Roberto Meléndez sigue avanzando en su transformación y este jueves recibió una visita que puso la atención nuevamente sobre las obras. Alejandro Domínguez, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Conmebol, recorrió el escenario deportivo junto al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y otros dirigentes del fútbol colombiano.
Domínguez llegó a Barranquilla para conocer de primera mano cómo avanzan los trabajos de remodelación del estadio, que se prepara para recibir el próximo 21 de noviembre la final de la Copa Sudamericana 2026. Durante el recorrido no ocultó su impresión por lo que encontró.
“Está quedando hermoso”, manifestó el dirigente paraguayo al referirse al nuevo aspecto que está tomando el escenario.
La visita contó también con la presencia de Juliana Gutiérrez Zuluaga, ministra del Deporte; Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, y Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor.
Uno de los principales objetivos de la intervención es convertir al Metropolitano en un escenario con condiciones para recibir grandes eventos internacionales. Las obras incluyen la modernización de diferentes áreas del estadio y una ampliación importante de su capacidad.
Es un honor recibir al presidente de la CONMEBOL en el estadio de todos los colombianos, el Supermetro. 👏🏻
Hoy, junto a la ministra de Deportes, Juliana Gutiérrez, y el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurun, recorrimos nuestro estadio para mostrarles… pic.twitter.com/oRjum4lMTJ
— Alejandro Char (@AlejandroChar) August 27, 2026
El aforo está previsto para aumentar de alrededor de 46.000 a 62.000 espectadores, de acuerdo con la información conocida sobre el proyecto. También se adelantan trabajos en la fachada, zonas internas y otros espacios necesarios para mejorar las condiciones del escenario.
Para Alejandro Domínguez, el cambio que está teniendo el estadio puede poner nuevamente a Barranquilla y a Colombia en el radar internacional. El presidente de la Conmebol recordó que hace una década las finales de la Copa Sudamericana tenían una difusión mucho menor y hoy llegan a una audiencia de más de 194 países.
“Barranquilla, en particular, el estadio y toda Colombia van a estar en boca del mundo”, afirmó Domínguez durante su visita.
El dirigente también destacó el trabajo que viene realizando la Alcaldía de Barranquilla y reconoció el papel de Alejandro Char en el impulso de la remodelación.
El alcalde, por su parte, mostró a los visitantes los avances de una obra que ya lleva varios meses de ejecución. Según explicó, más de 1.200 trabajadores participan actualmente en los trabajos dentro del estadio, mientras otro grupo adelanta labores en el exterior.
La idea es que el Metropolitano no solo esté listo para la final de la Copa Sudamericana, sino que quede preparado para recibir otros acontecimientos deportivos y espectáculos de gran nivel.
Ramón Jesurún también se mostró sorprendido por la velocidad de la transformación. El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol aseguró que regresó al estadio después de aproximadamente un mes y encontró avances importantes frente a su visita anterior.
Para la ministra Juliana Gutiérrez Zuluaga, la renovación también representa una oportunidad para que Colombia vuelva a ser considerada como sede de grandes eventos deportivos internacionales.
El proyecto contempla además una nueva cancha con tecnología híbrida y la modernización de espacios destinados a jugadores, espectadores y organización de los partidos.
El reto inmediato tiene fecha y nombre: el 21 de noviembre, cuando el Metropolitano será escenario de la final de la Copa Sudamericana 2026. Para entonces, la ciudad espera tener completamente terminada una transformación que busca cambiar la imagen del estadio y ponerlo a la altura de los grandes escenarios deportivos del continente.
Por ahora, el mensaje que deja la visita de Alejandro Domínguez es claro. La Conmebol está siguiendo de cerca el avance de las obras y, tras recorrer el estadio, el máximo dirigente del fútbol sudamericano salió de Barranquilla convencido de que el nuevo Metropolitano va por buen camino.






