La situación de los aficionados del Junior de Barranquilla detenidos en Paraguay comienza a resolverse parcialmente tras varios días de tensión. Las autoridades confirmaron la liberación de la mayoría de los hinchas que habían sido capturados en medio de disturbios registrados en Asunción, aunque aún queda un colombiano pendiente de recuperar su libertad.
Los hechos se originaron en la antesala del compromiso entre Junior y Cerro Porteño por la Copa Libertadores 2026, cuando un grupo de seguidores del equipo barranquillero protagonizó alteraciones del orden público en diferentes puntos de la capital paraguaya. De acuerdo con reportes oficiales, al menos doce aficionados fueron detenidos tras enfrentamientos con la Policía, que incluyeron agresiones a uniformados y disturbios en espacios públicos y establecimientos comerciales.
Entre los capturados se encontraban ciudadanos colombianos y al menos un venezolano, quienes fueron puestos a disposición del Ministerio Público paraguayo mientras avanzaban las investigaciones. Las autoridades señalaron que uno de los episodios más graves fue la agresión a un agente policial durante una riña en cercanías de la Estación de Buses, lo que incrementó la gravedad de los cargos.
Con el paso de las horas y tras las diligencias judiciales correspondientes, varios de los hinchas recuperaron su libertad, según informaron medios nacionales. Sin embargo, uno de los implicados continúa retenido debido a que su situación legal aún no ha sido resuelta por las autoridades del país suramericano.
El caso generó preocupación tanto en Colombia como en Paraguay, no solo por el comportamiento de algunos aficionados, sino también por las implicaciones diplomáticas y deportivas en el marco de un torneo internacional. La presencia masiva de hinchas del Junior en territorio paraguayo hacía parte del acompañamiento al equipo en su participación en la fase de grupos del certamen continental.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en eventos deportivos internacionales y el comportamiento de algunos sectores de las barras, que terminan afectando la imagen de los clubes y del país en escenarios globales.
Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando lo ocurrido y no descartan nuevas medidas para evitar que situaciones similares se repitan. Entretanto, familiares y allegados del hincha que aún permanece detenido esperan una pronta resolución que le permita regresar a Colombia.






