PUBLICIDAD

Gremios de la salud piden medidas urgentes para evitar el colapso de Nueva EPS

La publicación de los estados financieros de Nueva EPS correspondientes a los años 2023 y 2024 encendió las alarmas entre los principales gremios del sector salud, que solicitaron al Gobierno Nacional la implementación de un plan de emergencia para garantizar la continuidad de la atención a millones de usuarios y evitar un mayor deterioro financiero de la entidad, considerada la EPS más grande del país.

La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) y la Unión de IPS de Colombia advirtieron que la situación financiera de Nueva EPS requiere decisiones inmediatas para impedir un impacto aún mayor sobre la red hospitalaria y los pacientes. Entre las propuestas planteadas se encuentra aumentar el mecanismo de giro directo hasta el 90 %, con el propósito de asegurar que los recursos lleguen de manera más rápida a clínicas y hospitales y se garantice la prestación de los servicios médicos.

El director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo, aseguró que todavía existen alternativas para recuperar la estabilidad de la aseguradora antes de contemplar medidas más drásticas. Entre ellas mencionó la necesidad de avanzar en un proceso de capitalización de Nueva EPS, definir el aporte que deberán realizar las cajas de compensación como accionistas y establecer cuántos afiliados puede atender cada EPS de acuerdo con su verdadera capacidad financiera y operativa. Según el dirigente gremial, incrementar el giro directo permitiría garantizar la operación corriente de hospitales y clínicas mientras se consiguen recursos adicionales para sanear la entidad.

Por su parte, el director ejecutivo de la Unión de IPS de Colombia, Jorge Alberto Toro, afirmó que los estados financieros ratifican la crisis que desde hace varios meses viene afectando a la red prestadora de servicios de salud. El dirigente señaló que la entidad presenta una situación de inviabilidad financiera que compromete tanto el pago de las obligaciones vencidas como el cumplimiento de los compromisos corrientes con hospitales, clínicas y demás prestadores.

Los estados financieros divulgados por Nueva EPS muestran un panorama complejo. La entidad reportó pérdidas cercanas a los 6,1 billones de pesos, obligaciones superiores a 22 billones de pesos y un patrimonio negativo de 10,6 billones, cifras que reflejan el deterioro financiero de la aseguradora. Además, se informó que mantiene cuentas por cobrar al Estado por aproximadamente 9,5 billones de pesos, recursos que, según la administración de la EPS, son fundamentales para cumplir con los pagos a la red de prestadores de servicios de salud.

Frente a este escenario, los gremios hicieron un llamado tanto al Gobierno saliente como a la administración que asumirá el próximo 7 de agosto para definir una hoja de ruta que permita recuperar la confianza en el sistema, asegurar la atención de los más de 11 millones de afiliados de Nueva EPS y garantizar la sostenibilidad de hospitales y clínicas que dependen del flujo oportuno de recursos.

La crisis financiera de Nueva EPS vuelve a poner sobre la mesa los desafíos estructurales del sistema de salud colombiano y la necesidad de adoptar medidas que permitan asegurar la continuidad de los servicios médicos para millones de ciudadanos, mientras las autoridades analizan las alternativas para evitar que la situación tenga mayores repercusiones sobre la atención de los pacientes en todo el país.