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Ataque con drones explosivos deja tres heridos y frena la reapertura del aeropuerto de Tibú

Crédito: Cortesía de la comunidad de Tibú

La seguridad en el Catatumbo volvió a quedar en alerta después de un ataque con drones cargados con explosivos contra las instalaciones del aeropuerto de Tibú, en Norte de Santander. La acción dejó tres trabajadores heridos, provocó daños en las oficinas administrativas de la terminal y obligó a aplazar la reactivación de la ruta aérea entre Cúcuta y este municipio, prevista para el viernes 10 de julio.

La Segunda División del Ejército Nacional atribuyó el atentado a integrantes del Ejército de Liberación Nacional, ELN, quienes presuntamente utilizaron aeronaves no tripuladas para lanzar los artefactos sobre la infraestructura aeroportuaria. La institución señaló que este tipo de acciones afecta directamente a la población civil y al desarrollo económico y social de una región que continúa golpeada por la confrontación armada.

Los tres trabajadores afectados por la onda expansiva fueron trasladados al Hospital San José de Tibú, donde permanecieron bajo observación médica. Hasta el momento no se han reportado víctimas mortales, mientras organismos técnicos y de seguridad realizan una evaluación detallada para establecer la magnitud de los daños ocasionados en la terminal.

Tras la explosión, unidades del Ejército y de la Policía Nacional reforzaron la vigilancia en los alrededores del aeropuerto y comenzaron la recolección de elementos materiales probatorios que permitan reconstruir la forma en que se ejecutó el ataque e identificar plenamente a sus responsables. La Fuerza Pública anunció además que intensificará sus operaciones en Tibú y otros sectores del Catatumbo para prevenir nuevas acciones violentas.

La Aeronáutica Civil rechazó el atentado y afirmó que atacar una terminal aérea pone en riesgo a trabajadores, pasajeros y habitantes de la zona, además de afectar una infraestructura estratégica para la conectividad regional. La entidad indicó que mantiene coordinación con las Fuerzas Militares y la Policía para asegurar el perímetro y determinar cuándo existirán condiciones para restablecer las operaciones.

Uno de los efectos inmediatos del atentado fue la decisión de Satena de aplazar el reinicio de la ruta Cúcuta-Tibú-Cúcuta. El servicio permanecía suspendido desde abril, después del secuestro del administrador de la operación aérea en el Catatumbo, y su reactivación era esperada como una alternativa para facilitar la movilidad de los habitantes y fortalecer la actividad económica de la región.

El ataque se produce en medio de la prolongada crisis de orden público que enfrenta el Catatumbo, escenario de enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc. La confrontación, intensificada desde enero de 2025, ha generado desplazamientos, confinamientos y graves afectaciones humanitarias en varios municipios de Norte de Santander.

Las autoridades también recordaron que el uso de drones con explosivos se ha convertido en una amenaza creciente en la zona. El 29 de junio, un soldado profesional murió y otros cuatro militares resultaron heridos durante un ataque similar contra tropas del Batallón de Operaciones Terrestres número 11 en zona rural de El Tarra, hecho que también fue atribuido al ELN.

Mientras avanzan las investigaciones, continúa la incertidumbre sobre la reapertura del aeropuerto de Tibú. Las autoridades deberán establecer si la infraestructura puede operar de manera segura y adoptar nuevas medidas de protección para garantizar la continuidad de una ruta considerada fundamental para una de las regiones más afectadas por el conflicto armado en Colombia.