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El petróleo vuelve a dispararse y el Brent supera los 109 dólares por la crisis en Arabia Saudita

El precio del petróleo volvió a subir con fuerza en los mercados internacionales después de que Arabia Saudita suspendiera las operaciones de su principal oleoducto hacia el mar Rojo, una infraestructura clave para mantener el flujo de crudo en medio de la tensión que atraviesa Oriente Medio.

El Brent, referencia internacional para buena parte del mercado petrolero, llegó a superar los 109 dólares por barril, mientras que durante la jornada registró un incremento cercano al 3 %. El movimiento refleja la preocupación de los operadores por una posible reducción de la oferta mundial.

El oleoducto que encendió las alarmas

El problema está en el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, una infraestructura de aproximadamente 1.200 kilómetros que permite transportar petróleo desde los campos del este del país hasta Yanbu, puerto ubicado en el mar Rojo.

La ruta tiene una capacidad de transporte de hasta 7 millones de barriles diarios y se ha convertido en una alternativa importante para sacar crudo hacia el mercado internacional sin depender completamente del estrecho de Ormuz.

Arabia Saudita cerró temporalmente el oleoducto después de varios ataques con drones. Las autoridades saudíes señalaron que los ataques se originaron en Irak. La situación aumentó la preocupación entre compradores y operadores, especialmente porque la infraestructura ya venía siendo utilizada para reducir el impacto de las restricciones sobre las rutas petroleras de la región.

Yanbu tiene reservas para pocos días

Uno de los puntos que más preocupa al mercado es la capacidad de almacenamiento en Yanbu.

Fuentes del sector citadas por Reuters estiman que las reservas disponibles en ese puerto permitirían mantener las exportaciones durante aproximadamente cinco a siete días si el oleoducto continúa fuera de servicio. Arabia Saudita también cuenta con inventarios en otros puntos de la región, entre ellos Ain Sukhna y Sidi Kerir, en Egipto.

El problema aparece si la interrupción se prolonga. Algunas estimaciones del sector apuntan a que las reparaciones podrían tardar varias semanas, aunque todavía no existe un plazo definitivo informado por las autoridades saudíes.

El mercado teme por el suministro mundial

La preocupación no se limita a Arabia Saudita. El país es uno de los principales productores y exportadores de petróleo del mundo, por lo que cualquier reducción prolongada de sus envíos puede terminar afectando los precios internacionales.

El oleoducto puede movilizar cerca de 4 millones de barriles diarios, una cantidad equivalente a aproximadamente 4 % del suministro mundial de petróleo. Por eso, una interrupción prolongada tendría efectos sobre las refinerías y los compradores que dependen del crudo saudí.

A esto se suma que los flujos de petróleo por el estrecho de Ormuz ya están afectados por el conflicto en Oriente Medio. Antes de la guerra, por esa zona circulaban alrededor de 22 millones de barriles diarios, mientras que las estimaciones actuales ubican el flujo entre 6 y 9 millones de barriles diarios.

El Brent volvió a acercarse a los 110 dólares

Durante la jornada, el Brent llegó a superar los 109 dólares por barril, aunque posteriormente moderó parte del avance y cerró en 105,68 dólares, con una subida de 1,02 %, según datos reportados por AFP. El West Texas Intermediate (WTI) terminó en 101,39 dólares, con un incremento de 1,34 %.

La reacción del mercado muestra que los operadores están siguiendo minuto a minuto cualquier señal sobre la duración del cierre del oleoducto y la capacidad de Arabia Saudita para mantener sus compromisos de exportación.

Arabia Saudita ya venía reduciendo su producción

La situación llega además en un momento complicado para la producción saudí.

Según información reportada por Reuters a partir de datos comunicados por Arabia Saudita a la OPEP, la producción del país cayó hasta aproximadamente 6,2 millones de barriles diarios en agosto, frente a los 10,9 millones de barriles diarios registrados en febrero, antes del inicio de la guerra.

La combinación de menor producción, problemas en las rutas de transporte y ataques contra infraestructura energética aumenta la presión sobre un mercado que ya enfrenta restricciones importantes.

Qué puede pasar con el precio

El comportamiento del petróleo dependerá en buena medida de cuánto tiempo permanezca cerrado el oleoducto y de si Arabia Saudita consigue mantener sus exportaciones utilizando sus reservas y otras rutas.

Por ahora, el mercado está reaccionando al riesgo más que a una falta inmediata de petróleo. Pero si la infraestructura permanece paralizada durante varias semanas y las reservas comienzan a disminuir, la presión sobre el precio podría aumentar nuevamente.

Para los países importadores, un petróleo más caro significa mayores costos de transporte y energía y puede terminar trasladándose a otros precios de la economía. En el caso de Colombia, el comportamiento del crudo también es seguido de cerca por su impacto sobre los ingresos petroleros, las regalías y las cuentas externas.

La situación sigue abierta y el próximo dato clave será cuánto tiempo necesitará Arabia Saudita para recuperar el funcionamiento del oleoducto y qué medidas adoptará para mantener el suministro internacional.