PUBLICIDAD

Defensa de Álvaro Uribe pide más tiempo para la indagatoria y confirma asistencia al testimonio de Mancuso

La defensa del expresidente Álvaro Uribe Vélez solicitó aplazar la indagatoria que enfrenta dentro del proceso judicial, pero confirmó que sí estará presente en la diligencia en la que se escuchará el testimonio de Salvatore Mancuso.

La petición fue presentada por el abogado Jaime Granados, quien representa al exmandatario. La solicitud quedó ahora en manos de la fiscal que lleva el caso, quien deberá decidir si acepta o no el aplazamiento. La indagatoria, por el momento, continúa vigente.

El movimiento de la defensa ocurre mientras sigue pendiente una discusión de competencias en la Corte Constitucional. Ese proceso podría determinar qué autoridad debe continuar con el expediente contra Uribe y si el caso permanece en la justicia ordinaria o pasa a la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes.

Mancuso vuelve al centro del proceso

Mientras intenta ganar tiempo para la indagatoria, la defensa de Álvaro Uribe confirmó que acudirá a la diligencia en la que será escuchado Salvatore Mancuso, antiguo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia.

El testimonio tiene especial importancia porque Mancuso ha realizado señalamientos relacionados con hechos ocurridos durante el periodo en que Uribe se desempeñó como gobernador de Antioquia.

Entre los asuntos mencionados por Mancuso están las masacres de La Granja y El Aro. El exparamilitar ha hablado en diferentes oportunidades sobre una supuesta colaboración o entrega de información desde la Gobernación de Antioquia. Álvaro Uribe ha rechazado esas afirmaciones y ha negado cualquier responsabilidad o vínculo con esos hechos.

La presencia de la defensa en esta diligencia permitirá a los abogados del expresidente escuchar directamente las declaraciones de Mancuso y controvertir los aspectos que consideren relevantes para el proceso.

El futuro del expediente todavía está en discusión

Uno de los puntos que puede cambiar el rumbo del proceso es la decisión que tome la Corte Constitucional frente al conflicto de competencias planteado alrededor del expediente de Uribe.

Si finalmente el caso pasa a la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara, el procedimiento dejaría de estar en manos de la justicia ordinaria y entraría en el escenario previsto para los altos funcionarios y los expresidentes de la República.

Ese posible traslado ya genera discusión política en el Congreso, especialmente por las posiciones que han asumido integrantes del Pacto Histórico frente al proceso.

Críticas de Eduardo Montealegre

La situación también provocó una fuerte reacción del exfiscal general Eduardo Montealegre, quien cuestionó a los congresistas que respaldaron que la Comisión de Acusación asumiera el estudio del caso.

Montealegre calificó la decisión como una afectación a las víctimas del conflicto armado y lanzó cuestionamientos sobre la actuación de los representantes que participaron en esa determinación. También advirtió sobre las posibles consecuencias que, en su opinión, podría tener el manejo del proceso.

Estas declaraciones aumentaron la tensión política alrededor de un expediente que desde hace años genera posiciones enfrentadas entre sectores políticos y jurídicos del país.

Una nueva etapa para el caso Uribe

Por ahora, hay dos movimientos claros. La defensa de Álvaro Uribe busca aplazar la indagatoria, mientras mantiene su asistencia a la declaración de Salvatore Mancuso.

La decisión sobre el aplazamiento todavía no está tomada y dependerá de la fiscal del caso. Al mismo tiempo, la Corte Constitucional deberá definir el conflicto de competencias que podría cambiar la autoridad encargada de continuar con el expediente.

El testimonio de Mancuso será uno de los próximos momentos importantes del proceso. Para la defensa de Uribe, la diligencia será también una oportunidad para revisar y cuestionar directamente las versiones que el exjefe paramilitar ha entregado sobre hechos relacionados con el expresidente.

El caso continúa así entre decisiones judiciales pendientes, movimientos de la defensa y un fuerte debate político que mantiene a Álvaro Uribe nuevamente en el centro de la discusión nacional.