Las ventas por internet se han convertido en una alternativa común para quienes quieren ofrecer productos usados o nuevos, pero también son aprovechadas por delincuentes que utilizan diferentes engaños para quedarse con la mercancía sin pagar.
Una de las modalidades que viene generando alertas consiste en contactar a vendedores a través de Facebook Marketplace, mostrar interés por un producto y hacer creer que el pago ya fue realizado.
El engaño puede avanzar rápidamente. Después de acordar el precio, el supuesto comprador envía un mensaje o comprobante que aparenta confirmar la transferencia. En algunos casos, incluso utiliza elementos gráficos similares a los de plataformas reconocidas para generar confianza.
El vendedor, al creer que el dinero está asegurado, termina entregando el producto.
El falso domiciliario
Una de las características de esta modalidad es que el comprador asegura que enviará un domiciliario para recoger la mercancía.
La persona que llega puede tener información previamente suministrada por los delincuentes para hacer que la operación parezca real. Incluso pueden proporcionar al vendedor un nombre, una placa o datos sobre el supuesto servicio de mensajería.
El problema aparece después de entregar el artículo. Cuando el vendedor revisa nuevamente su cuenta, descubre que el dinero nunca fue consignado y que el supuesto comprador deja de responder o bloquea el contacto.
De esta manera, los delincuentes consiguen el producto sin realizar ningún pago.
Un comprobante no significa que el dinero haya llegado
Uno de los principales errores que pueden aprovechar los estafadores es que el vendedor confíe en una captura de pantalla, un correo electrónico o un mensaje como prueba suficiente de la transacción.
La recomendación es comprobar directamente el movimiento en la aplicación o página oficial de la entidad financiera antes de entregar el producto.
Si el dinero no aparece efectivamente en la cuenta, la operación no debería darse por realizada.
Señales que deben generar sospecha
Hay varios comportamientos que pueden advertir que una negociación no es normal. Entre ellos están la presión para entregar rápidamente el producto, el envío de enlaces desconocidos, comprobantes que llegan por correo electrónico sin que exista una transferencia confirmada y compradores que insisten en utilizar procedimientos diferentes a los canales oficiales.
También es importante desconfiar cuando la persona que recoge el producto aparece únicamente con información enviada previamente por el supuesto comprador.
La identidad del domiciliario y la empresa que representa deben verificarse antes de entregar cualquier artículo.
Las ventas por internet requieren verificar cada paso
Marketplace permite poner en contacto a compradores y vendedores, pero la plataforma no garantiza por sí sola que una persona que se comunique esté realizando una transacción legítima.
Por eso, antes de entregar un teléfono, computador, cámara, electrodoméstico, vehículo o cualquier otro artículo, el vendedor debe confirmar personalmente que el pago se encuentra disponible.
Las conversaciones, comprobantes y datos enviados por el comprador pueden ser falsificados. La única confirmación válida para entregar el producto es verificar directamente el ingreso del dinero en la cuenta correspondiente.
En caso de detectar un intento de estafa, se recomienda conservar conversaciones, números telefónicos, perfiles, comprobantes, cuentas utilizadas y cualquier otro elemento relacionado con la negociación para ponerlo en conocimiento de las autoridades.
La modalidad demuestra que el engaño no necesariamente ocurre en un solo momento. Los delincuentes pueden construir una operación aparentemente normal hasta conseguir que el vendedor entregue la mercancía confiando en un pago que nunca existió.




