El presidente Abelardo De La Espriella lanzó una advertencia directa a los gobernadores y alcaldes del país durante la Cumbre de Gobernadores ‘El Milagro de las Regiones’, realizada el viernes 4 de septiembre en Mompox, Bolívar. El mandatario dejó claro que ninguna autoridad territorial puede adelantar negociaciones o contactos con estructuras armadas por fuera de los canales establecidos por el Gobierno Nacional.
El mensaje tomó especial fuerza cuando el presidente se refirió al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, a quien le pidió claridad frente a cualquier acercamiento con organizaciones criminales.
De La Espriella sostuvo que los mandatarios locales no pueden negociar, llegar a acuerdos ni establecer contactos clandestinos con grupos que el Estado combate. Según explicó, cualquier actuación de este tipo tendría consecuencias judiciales.
“Me encargaré de que aquel que atraviese esa línea responda ante la justicia”, afirmó el presidente durante su intervención.
La advertencia ocurre en medio de la discusión nacional sobre los acercamientos con grupos armados y las diferentes estrategias para buscar salidas al conflicto en regiones donde la presencia de estas organizaciones continúa siendo un problema de seguridad.
Un mensaje directo al gobernador de Nariño
Durante su intervención, el presidente hizo una mención específica a Luis Alfonso Escobar Jaramillo.
“Quiero ser muy claro y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño. Está advertido”, expresó De La Espriella, al señalar que la política de seguridad de su Gobierno será evaluada por resultados.
Escobar, quien gobierna Nariño para el periodo 2024-2027, ha defendido la necesidad de buscar alternativas para enfrentar la violencia y la presencia de grupos armados en el departamento.
Después de las declaraciones del presidente, el gobernador respondió que su administración no ha realizado negociaciones clandestinas ni acuerdos por debajo de la mesa con estructuras criminales. También sostuvo que los acercamientos que se hayan realizado desde el departamento han estado dentro de los espacios institucionales y relacionados con la situación particular de Nariño.
El Gobierno quiere una sola línea frente a los grupos armados
El presidente insistió en que la descentralización del Estado no significa que cada mandatario territorial pueda tomar decisiones independientes en asuntos relacionados con la seguridad nacional.
De La Espriella señaló que los consejos de seguridad y los comités territoriales de orden público deben convertirse en espacios donde se tomen decisiones, se asignen responsabilidades y se haga seguimiento a los resultados.
Para el mandatario, tener mayor autonomía regional también implica asumir responsabilidades y rendir cuentas sobre las decisiones que se adopten.
“Autonomía, señores gobernadores, no significa ausencia de control”, sostuvo durante la cumbre.
La seguridad queda bajo control del Gobierno Nacional
El pronunciamiento se produce en un momento en el que el Ejecutivo ha reforzado sus operaciones contra estructuras criminales en diferentes zonas del país.
La administración de De La Espriella ha insistido en que no permitirá acuerdos paralelos entre autoridades territoriales y grupos armados mientras las Fuerzas Militares y la Policía adelantan operaciones contra estas organizaciones.
El Gobierno sostiene que cualquier proceso relacionado con negociaciones de paz o acercamientos con estructuras armadas debe mantenerse dentro de los mecanismos definidos por el Estado y bajo la conducción del Gobierno Nacional.
La discusión ahora queda abierta en las regiones donde los mandatarios locales consideran que el diálogo puede ser una herramienta para reducir la violencia. En el caso de Nariño, el cruce entre el presidente y el gobernador Escobar deja planteada una diferencia de fondo sobre la manera de abordar la presencia de grupos armados y los procesos de paz en el territorio.
La posición del presidente, sin embargo, quedó expresada de manera directa en Mompox: ningún gobernador ni alcalde podrá adelantar por su cuenta negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con estructuras terroristas y quienes crucen esa línea, advirtió, deberán responder ante la justicia.




