Mientras el país continúa atendiendo las consecuencias del terremoto registrado el pasado 10 de agosto, las autoridades mantienen desplegado un amplio operativo para controlar los incendios forestales que permanecen activos en diferentes regiones.
De acuerdo con el más reciente balance conocido, 32 incendios continúan activos y otros cinco están bajo control, mientras que 81 conflagraciones ya han sido extinguidas. En total, los incendios activos y controlados han afectado alrededor de 2.245 hectáreas.
La situación mantiene en alerta a varias zonas del país. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, los departamentos con mayor número de municipios en alerta roja por amenaza de incendios son Cundinamarca, con 78 municipios; Tolima, 46; Nariño, 31; Cauca, 30; Antioquia, 23; y Norte de Santander, también con 23 municipios.
Uno de los puntos que concentra actualmente los mayores esfuerzos es Ortega, Tolima, donde las autoridades trabajan para contener las llamas en las veredas Canalí, Bocas de Peralonso, Maquito, Cachipay, La Sotija, Chicuambe y Guavio Flautillo.
El operativo es coordinado entre las Fuerzas Militares, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el Sistema Nacional de Bomberos y las autoridades locales. Las labores se desarrollan tanto por tierra como por aire, con brigadas especializadas y aeronaves destinadas a combatir los incendios.
La Fuerza Aeroespacial, el Ejército y la Policía han utilizado helicópteros Black Hawk con sistemas Bambi Bucket para realizar descargas de agua sobre las zonas afectadas. El balance reporta 65 horas de vuelo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y 19 horas de vuelo del Ejército.
La Policía Nacional, por su parte, ha efectuado 169 descargas aéreas, utilizando cerca de 116.000 galones de agua y acumulando 69 horas de vuelo en las operaciones contra el fuego.
El Ejército también mantiene desplegadas unidades especializadas, entre ellas el Batallón de Alta Montaña y la Brigada de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres. En estas labores participan alrededor de 260 efectivos especializados, con 211 descargas aéreas y el uso de agua y líquido retardante para apoyar el control de las llamas.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre las zonas con mayor riesgo y continúan realizando sobrevuelos, transporte de personal, entrega de ayudas y labores de reconocimiento para establecer cómo avanzan los incendios.
La emergencia por las conflagraciones ocurre de manera paralela a la atención que adelanta el Gobierno Nacional en las regiones afectadas por el terremoto, lo que ha obligado a mantener activas varias capacidades de respuesta para atender simultáneamente las diferentes emergencias que enfrenta el país.
LaVibrante.com seguirá informando sobre la evolución de los incendios y las medidas adoptadas por las autoridades en las regiones afectadas.







