La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto continúa dejando un saldo doloroso para cientos de familias. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses entregó un nuevo balance de la emergencia y confirmó que 288 víctimas mortales ya fueron identificadas.
De acuerdo con el reporte conocido este domingo, Medicina Legal ha recibido 298 cuerpos provenientes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. Del total recibido, 288 personas han podido ser identificadas, entre ellas 21 menores de edad.
La entidad informó además que 283 cuerpos ya fueron entregados a sus familiares, mientras continúan los procedimientos de identificación y entrega en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y las autoridades de los municipios donde se adelanta la atención a las familias.
Uno de los datos que genera mayor preocupación es el número de personas que todavía permanecen reportadas como desaparecidas. Según Medicina Legal, 423 personas continúan en esta condición, mientras los organismos de socorro mantienen las labores de búsqueda y las familias esperan información sobre sus seres queridos.
El nuevo informe se conoce en medio de la emergencia nacional que dejó el movimiento telúrico, cuyo epicentro fue ubicado en San José del Palmar, Chocó, y que provocó graves afectaciones en diferentes departamentos del país.
Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas y en la atención de las familias, mientras avanzan las labores de rescate y recuperación en las zonas más afectadas.
La cifra entregada por Medicina Legal corresponde al proceso de identificación de cuerpos y no debe confundirse con el balance general de fallecidos reportado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Este domingo, el Gobierno informó un balance de 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas, luego de actualizar y depurar los registros de la emergencia.
La tragedia mantiene en alerta a Colombia y deja nuevamente a miles de familias enfrentando la pérdida de sus seres queridos, mientras continúa la respuesta institucional en las regiones afectadas.







