La crisis de seguridad en la región del Catatumbo sumó un nuevo episodio este miércoles, luego de que las instalaciones del aeropuerto de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, fueran blanco de un atentado con explosivos que, según información preliminar, habría sido perpetrado mediante un artefacto lanzado desde un dron. El ataque ocurrió pocos días después de que se restablecieran las operaciones aéreas comerciales en la terminal, generando preocupación entre las autoridades y la comunidad.
De acuerdo con los primeros reportes conocidos, el explosivo impactó las oficinas administrativas del aeropuerto, ocasionando daños materiales cuya magnitud aún es evaluada por los organismos de emergencia y las autoridades competentes. Hasta el momento no se ha confirmado oficialmente si el atentado dejó personas heridas o víctimas fatales, mientras continúan las labores de inspección en el lugar.
El hecho se registra en un momento clave para la conectividad de la región, ya que recientemente se había reanudado la operación de la ruta aérea de Satena, servicio que permaneció suspendido durante varios meses tras el secuestro del gerente de la empresa Aerotransportes Balaguera, un caso que en su momento fue atribuido a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Fuentes consultadas en la zona señalaron que una de las principales hipótesis apunta a una posible participación de estructuras armadas del ELN en este nuevo ataque. No obstante, las autoridades nacionales y departamentales no han emitido un pronunciamiento oficial que permita confirmar la autoría del atentado, por lo que las investigaciones permanecen en curso.
Tras la explosión, unidades de la Fuerza Pública y organismos especializados se desplazaron hasta el aeropuerto para asegurar el perímetro, recopilar evidencias y establecer las circunstancias en las que se produjo el ataque. Asimismo, se adelantan labores de verificación para determinar el impacto sobre la infraestructura aeroportuaria y definir si las operaciones aéreas podrán continuar con normalidad.
Este nuevo episodio de violencia vuelve a poner en evidencia la compleja situación de orden público que enfrenta el Catatumbo, una región afectada por la presencia de grupos armados ilegales y por constantes enfrentamientos que han impactado la seguridad de la población y el desarrollo de actividades económicas y de transporte.
Las autoridades anunciaron que en las próximas horas entregarán un balance oficial con información sobre las afectaciones ocasionadas por la explosión, el estado de las investigaciones y las medidas que serán adoptadas para reforzar la seguridad en el aeropuerto de Tibú y garantizar la protección de los habitantes de la región.







