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Egipto hace historia en el Mundial 2026 al eliminar a Australia desde el punto penal

Egipto | THOMAS COEX / AFP

La selección de Egipto escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística al clasificarse a los octavos de final del Mundial de 2026 tras vencer 4-2 en la tanda de penales a Australia, luego de igualar 1-1 durante los 120 minutos de juego en un intenso compromiso disputado en el Dallas Stadium, en Estados Unidos.

El conjunto africano tomó la iniciativa desde los primeros minutos y encontró la ventaja al minuto 13 gracias a Emam Ashour, quien aprovechó un centro al área para conectar un certero cabezazo y superar al guardameta australiano. El gol le permitió a los dirigidos por Hossam Hassan manejar gran parte del primer tiempo con tranquilidad y confianza.

Australia reaccionó tras el descanso y logró la igualdad en el minuto 55 con una jugada desafortunada para los egipcios. Un intento de despeje terminó en un autogol de Mohamed Hany, lo que devolvió la esperanza a los oceánicos y cambió el desarrollo del encuentro. A partir de ese momento, el partido ganó intensidad, con oportunidades para ambos equipos, aunque ninguno consiguió romper nuevamente la igualdad.

Durante la prórroga, Australia generó algunas aproximaciones peligrosas, mientras Egipto respondió con ataques que fueron neutralizados por la defensa rival y las intervenciones del arquero australiano. El desgaste físico y la tensión propia de una eliminatoria mundialista terminaron llevando la definición a los lanzamientos desde el punto penal.

En la tanda definitiva apareció la serenidad de los egipcios. Mohamed Saber, Ramy Rabia, Mohamed Salah —quien ejecutó su cobro con una definición estilo Panenka— y Mohamed Abdelmaguid convirtieron sus disparos para asegurar el triunfo 4-2. Australia, en cambio, desperdició dos de sus cobros y vio frustrado el sueño de seguir avanzando en la Copa del Mundo.

La clasificación representa un logro histórico para el fútbol egipcio, ya que el equipo supera por primera vez una ronda de eliminación directa en una Copa del Mundo, consolidando el crecimiento del fútbol africano en el escenario internacional. Además, la actuación de Mohamed Salah, líder y referente de la selección, fue determinante tanto por su liderazgo como por la seguridad mostrada en la definición desde los once metros.

Con este resultado, Egipto se instala entre los mejores 16 equipos del torneo y espera ahora por el ganador del enfrentamiento entre Argentina y Cabo Verde, rival al que enfrentará en los octavos de final con la ilusión de seguir haciendo historia en el Mundial 2026.