Los pensionados que todavía tienen pendiente el proyecto de comprar vivienda propia cuentan en 2026 con una alternativa a través del Fondo Nacional del Ahorro, FNA. La entidad mantiene una línea de financiación para este grupo de ciudadanos que permite cubrir hasta el 90 por ciento del valor comercial del inmueble, tanto para vivienda nueva como usada.
La posibilidad está dirigida a personas que ya reciben una pensión y que cumplen con las condiciones establecidas por el FNA para acceder a un crédito habitacional. Uno de los primeros pasos es estar afiliado a la entidad mediante el Ahorro Voluntario Contractual, AVC, modalidad que permite realizar aportes y avanzar en el proceso de evaluación para solicitar financiación.
Uno de los requisitos que más deben tener en cuenta los interesados es el puntaje. Para acceder al crédito se requieren al menos 400 puntos y, además, contar con un ahorro mínimo equivalente a 1,2 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
En cuanto a la edad, el FNA establece que la solicitud puede hacerse entre los 18 y los 75 años al momento de la aprobación del crédito. Esto permite que personas pensionadas que se encuentren dentro de ese rango puedan presentar su solicitud, siempre que también cumplan con los demás criterios financieros y de documentación.
Qué documentos debe presentar un pensionado
Para iniciar el trámite, el solicitante debe reunir varios documentos que serán revisados por la entidad. Entre ellos están la fotocopia del documento de identidad, el formulario de solicitud de financiación de vivienda debidamente diligenciado, el formato Frech, la declaración de renta del último año gravable o la carta de no declarante, según corresponda, y los desprendibles de pago de la pensión de los últimos tres meses.
La documentación es parte fundamental del estudio, ya que el FNA debe verificar la situación financiera del solicitante y determinar su capacidad para asumir las obligaciones derivadas del crédito.
Hasta cuánto puede financiar el FNA
La financiación puede llegar hasta el 90 por ciento del valor comercial de la vivienda. Esto significa que, en determinadas condiciones, el comprador tendría que cubrir con recursos propios el porcentaje restante del inmueble.
El FNA señala actualmente que sus créditos para vivienda usada pueden financiar hasta el 90 por ciento del valor comercial y que existen opciones para viviendas VIP, VIS y No VIS. Los plazos pueden llegar hasta 30 años cuando el crédito se maneja en UVR y hasta 20 años cuando se pacta en pesos.
Por ejemplo, si una vivienda tiene un valor comercial de 200 millones de pesos y el crédito aprobado corresponde al máximo del 90 por ciento, la financiación podría alcanzar los 180 millones de pesos. El valor definitivo, sin embargo, depende del estudio de crédito y de las condiciones particulares de cada solicitante.
El proceso no termina con la aprobación
Después de obtener la aprobación, todavía quedan varios pasos antes del desembolso. El FNA debe realizar el avalúo del inmueble, revisar los títulos para establecer que la propiedad se encuentre jurídicamente en condiciones de ser adquirida y avanzar con los trámites notariales y de registro.
Una vez se complete la documentación y la escritura quede registrada con la garantía correspondiente a favor del Fondo Nacional del Ahorro, se puede realizar el desembolso del crédito.
Para los pensionados interesados en comprar vivienda, la principal recomendación es revisar primero si cumplen las condiciones de afiliación, ahorro y puntaje antes de iniciar la solicitud. También es importante tener claro cuánto dinero pueden aportar como cuota inicial y cuál sería la cuota mensual que estarían en capacidad de asumir.
El crédito no se concede de manera automática por cumplir la edad o ser pensionado. Cada solicitud está sujeta al estudio correspondiente del FNA y a las condiciones vigentes al momento de presentar el trámite.






