La salida de Gabriel Meluk, director de Deportes del diario El Tiempo, generó controversia luego de conocerse denuncias de presunto acoso sexual realizadas por periodistas y extrabajadoras del medio, según reveló Revista Raya.
Meluk, quien llevaba más de tres décadas vinculado al periódico y 22 años al frente de la sección deportiva, anunció su salida a través de un mensaje en X, donde aseguró que la decisión obedecía a recortes y reestructuración dentro de la empresa. Sin embargo, el caso tomó fuerza luego de que varias mujeres relataran presuntos episodios de acoso en espacios internos de la redacción.
De acuerdo con la investigación periodística, las denuncias fueron expuestas durante una reunión convocada por Jineth Bedoya, editora de Género de El Tiempo, en un espacio dirigido únicamente a mujeres del medio. Bedoya afirmó que desde 2019 había enviado a Recursos Humanos seis quejas relacionadas con presuntas conductas de Meluk.
Ocho periodistas y extrabajadoras entregaron testimonios anónimos en los que señalaron supuestos contactos físicos no consentidos, comentarios sobre la apariencia, abrazos y besos incómodos, además de acercamientos reiterados hacia practicantes y reporteras jóvenes.
Consultado por Revista Raya sobre las acusaciones, Meluk prefirió no pronunciarse. Hasta el momento, El Tiempo no ha entregado una explicación pública detallada sobre las denuncias ni sobre las acciones internas adoptadas frente al caso.
La situación se suma a otros escándalos recientes en medios colombianos, entre ellos el caso de Red+ Noticias, donde su director de noticias, Giovanni Celis Sarmiento, fue apartado temporalmente tras denuncias de presunto acoso sexual, maltrato laboral y censura periodística.
El Ministerio de Trabajo también ha realizado inspecciones en varias redacciones del país luego de denuncias similares en medios nacionales. En paralelo, el movimiento Yo te creo colega ha recopilado más de 260 testimonios de mujeres periodistas que advierten sobre patrones de acoso sexual y laboral en diferentes salas de redacción.
Este nuevo caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer protocolos internos, canales seguros de denuncia y medidas efectivas para prevenir el acoso y proteger a las mujeres dentro de los medios de comunicación en Colombia.





