Tadej Pogacar volvió a demostrar por qué es el gran dominador del ciclismo mundial. El esloveno se impuso con autoridad en la etapa 19 del Tour de Francia 2026, disputada con final en el mítico ascenso al Alpe d’Huez, sumó su quinta victoria parcial en esta edición y dejó prácticamente asegurada la conquista de su quinto título en la ronda francesa.
La jornada, considerada una de las más exigentes de la competencia, fue el escenario perfecto para una nueva demostración de fuerza del corredor del UAE Team Emirates. Pogacar esperó el momento indicado para lanzar un ataque contundente en la montaña, fue descontando la ventaja que mantenían los escapados y terminó cruzando la meta en solitario, tras superar en los kilómetros finales a ciclistas como Richard Carapaz, Lenny Martinez y Sepp Kuss. Su ascenso fue tan impresionante que incluso estableció un nuevo récord en la subida al Alpe d’Huez, superando una marca histórica que permanecía vigente desde hacía más de dos décadas.
Con este resultado, Pogacar amplió aún más la diferencia sobre sus principales perseguidores en la clasificación general. El belga Remco Evenepoel continúa ocupando la segunda posición, pero la ventaja del esloveno supera ya los siete minutos, una distancia que lo deja muy cerca de celebrar un nuevo campeonato cuando solo resta una etapa de alta montaña y el tradicional cierre en París.
La actuación del líder del Tour no solo fortalece su camino hacia el título, sino que también lo acerca a un lugar privilegiado en la historia del ciclismo. De confirmarse su victoria final, Pogacar alcanzará su quinto Tour de Francia, igualando el registro de leyendas como Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin, considerados algunos de los mejores corredores de todos los tiempos.
Mientras el esloveno continúa ampliando su legado, los ciclistas colombianos siguen luchando por mantenerse entre los mejores de la clasificación general. Aunque no lograron protagonizar la disputa por la victoria de etapa, continúan en competencia afrontando una edición marcada por el dominio absoluto del vigente líder.
Con una exhibición de potencia, estrategia y resistencia en una de las montañas más emblemáticas del Tour, Tadej Pogacar volvió a enviar un mensaje claro a sus rivales: el maillot amarillo tiene dueño y todo indica que, salvo una sorpresa de última hora, volverá a levantar el trofeo de la carrera más importante del ciclismo mundial.







