El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó como un “asesinato” la muerte del ciudadano colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, ocurrida durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el estado de Maine. El mandatario rechazó lo sucedido y pidió al Gobierno del presidente Donald Trump ofrecer explicaciones oficiales sobre el caso, al tiempo que solicitó acciones jurídicas para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Petro aseguró que la muerte del joven colombiano no puede quedar en la impunidad y sostuvo que el hecho representa una grave vulneración de los derechos humanos. El jefe de Estado manifestó que el servicio exterior colombiano debe actuar con rapidez para brindar acompañamiento a la familia de la víctima y promover las acciones legales correspondientes ante las autoridades estadounidenses.
Johan Sebastián Durán Guerrero, oriundo de Bucaramanga, residía en Estados Unidos junto a su esposa e hija y contaba con permiso de trabajo. Según la versión entregada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), un agente del ICE abrió fuego al considerar que el vehículo conducido por el colombiano representaba una amenaza durante un operativo migratorio. Sin embargo, testigos del procedimiento y familiares del joven han cuestionado esa explicación, asegurando que Durán no era el objetivo de la operación y que no existían razones para el uso de fuerza letal.
En sus declaraciones, Gustavo Petro afirmó que el colombiano fue tratado “como un ser inferior y sin derechos”, por lo que insistió en que las autoridades estadounidenses deben realizar una investigación transparente e independiente. Además, expresó que espera un pronunciamiento del presidente Donald Trump frente a lo ocurrido y una respuesta oficial sobre las circunstancias que rodearon el operativo.
La Embajada de Colombia en Washington informó que mantiene contacto con la familia de Johan Sebastián Durán y adelanta gestiones diplomáticas ante las autoridades estadounidenses para conocer todos los detalles del caso. Paralelamente, organismos federales como el FBI y la Fiscalía del estado de Maine iniciaron investigaciones para determinar si la actuación del agente del ICE se ajustó a los protocolos establecidos.
La muerte de Johan Sebastián Durán ha generado una amplia reacción en Colombia y en Estados Unidos, donde organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han solicitado mayor transparencia en los procedimientos del ICE y una revisión de los protocolos relacionados con el uso de la fuerza. El caso también reavivó el debate sobre las políticas migratorias estadounidenses y el trato que reciben los ciudadanos extranjeros durante este tipo de operativos.







