PUBLICIDAD

Más de 40 niños indígenas fueron hospitalizados por una presunta intoxicación en La Guajira

Una grave emergencia de salud mantiene en alerta a las autoridades de La Guajira, luego de que más de 40 niños indígenas fueran trasladados de urgencia a centros asistenciales de Riohacha tras presentar síntomas de una aparente intoxicación. El caso ocurrió en la ranchería Pesuapa, zona rural del municipio de Manaure, y actualmente es materia de investigación para determinar qué provocó la afectación masiva de los menores.

Los niños, con edades entre los 0 y 5 años, hacen parte del programa de atención integral a la primera infancia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y asisten al Centro Etnoeducativo Rural Machon Remedios Fajardo. De acuerdo con la información preliminar, todos comenzaron a presentar malestar luego de consumir un alimento que contenía queso, aunque las autoridades aclararon que esta hipótesis aún no ha sido confirmada y que solo las investigaciones permitirán establecer el origen de la emergencia.

Los menores fueron evacuados desde la comunidad indígena hacia diferentes instituciones médicas de Riohacha. Uno de los centros asistenciales que recibió pacientes fue la Clínica Cedes, desde donde se informó que 14 niños tuvieron que ser remitidos posteriormente a la Clínica Renacer debido a que requerían atención de mayor complejidad. Otros fueron distribuidos en diferentes hospitales y clínicas de la capital guajira para agilizar su tratamiento.

Según los reportes médicos, los pacientes ingresaron con síntomas como vómito, mareo y malestar general. Algunos permanecen bajo observación debido a la complejidad de su estado de salud, mientras los especialistas continúan monitoreando su evolución clínica.

La preocupación también crece entre las familias de la comunidad, ya que aseguran que el número de afectados podría ser superior al reportado inicialmente. De acuerdo con sus testimonios, varios niños permanecen en la ranchería sin haber podido ser trasladados hasta un centro médico por las dificultades de acceso y transporte que existen en esta zona rural de Manaure.

Equipos de las autoridades sanitarias y organismos de salud iniciaron la recolección de muestras de los alimentos consumidos por los menores y verifican las condiciones de almacenamiento, manipulación y distribución de los productos suministrados. Paralelamente, buscan establecer el número total de personas afectadas y confirmar si la intoxicación estuvo relacionada con algún alimento o con otro tipo de sustancia.

La emergencia vuelve a poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan las comunidades indígenas de La Guajira para acceder de manera oportuna a servicios de salud, especialmente en sectores apartados donde el traslado hacia hospitales de mayor nivel puede tardar varias horas. Mientras avanzan las investigaciones, las familias permanecen a la espera de un diagnóstico definitivo sobre las causas de la intoxicación y de la recuperación de los menores que continúan recibiendo atención médica en Riohacha.