El presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez, fue el encargado de tomarle el juramento a Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia durante la ceremonia realizada en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.
El acto marcó oficialmente el comienzo del nuevo periodo presidencial y estuvo acompañado por un discurso en el que Henríquez puso sobre la mesa varios de los problemas que, según dijo, deberá enfrentar la nueva administración.
El presidente del Congreso habló de seguridad, salud, corrupción, extorsión y de las dificultades económicas que viven muchas familias. También hizo un llamado a dejar atrás la confrontación política y concentrar los esfuerzos en encontrar soluciones para los ciudadanos.
Durante su intervención, Henríquez aseguró que el nuevo mandatario recibe el cargo con legitimidad e independencia, pero también con una responsabilidad importante frente a las necesidades del país.
El senador puso como ejemplo las dificultades que enfrentan las familias para acceder a servicios de salud y medicamentos, la preocupación de los campesinos por el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales y la situación de empresarios que enfrentan el fenómeno de la extorsión.
Uno de los momentos más destacados del discurso estuvo relacionado con el fallecimiento de Miguel Uribe Turbay. Henríquez recordó al dirigente político y sostuvo que su muerte debe servir como una advertencia para Colombia frente a la violencia derivada de las diferencias políticas.
En ese punto, el presidente del Congreso hizo un llamado directo a la reconciliación y afirmó que ninguna diferencia política puede estar por encima de la vida.
Henríquez también habló sobre la responsabilidad de quienes llegan a ocupar cargos públicos y sostuvo que gobernar implica trabajar con eficiencia, transparencia y resultados concretos.
Desde Cali, además, hizo una referencia particular a la situación de las familias de la región Caribe, señalando que muchas deben decidir entre pagar los servicios públicos o llevar comida a sus hogares.
El mensaje para el nuevo presidente fue claro. Según Henríquez, los colombianos no están interesados únicamente en quién ganó las elecciones, sino en saber cuándo llegarán soluciones a los problemas que enfrentan diariamente.
Al cierre de su intervención, el presidente del Congreso aseguró que Abelardo de la Espriella recibe un país con importantes dificultades y consideró que este es el momento de emprender “cambios profundos”, especialmente en materia de seguridad, salud y lucha contra la corrupción.
Con este acto quedó formalizada la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República. La ceremonia en Cali abrió oficialmente una nueva etapa política para Colombia, mientras desde el Congreso ya se plantean los principales retos que deberá atender el nuevo Gobierno.







