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Factoring gana terreno en Colombia como alternativa clave para mejorar la liquidez empresarial

En Colombia, cada vez más empresas están optando por herramientas financieras que les permitan mantener su flujo de caja sin recurrir a créditos tradicionales. En este contexto, el factoring se consolida como una de las soluciones más efectivas para anticipar ingresos y fortalecer la operación empresarial, especialmente en un entorno donde gran parte de las transacciones comerciales se realizan a plazos.

Según datos del sector, cerca del 60 por ciento de las facturas en el país se negocian a crédito, lo que obliga a las compañías a enfrentar ciclos de pago prolongados que pueden afectar su capacidad de inversión y crecimiento. Frente a esta realidad, el factoring surge como un mecanismo que permite convertir cuentas por cobrar en liquidez inmediata, sin necesidad de adquirir deuda.

Este modelo consiste en que una empresa pueda vender una factura ya emitida a un tercero, quien adelanta gran parte del valor de forma inmediata, permitiendo acceder a recursos sin esperar los plazos de pago establecidos. De acuerdo con Vivian Acuña, Country Manager de Kapital Colombia, este mecanismo facilita que las organizaciones reciban hasta el 90 por ciento del valor de sus facturas, optimizando así su capacidad operativa.

A diferencia de un crédito tradicional, el factoring no se basa en el historial financiero de la empresa, sino en la capacidad de pago del cliente que debe cancelar la factura. Este aspecto ha sido determinante para que pequeñas y medianas empresas accedan a financiación sin las barreras habituales del sistema bancario.

El crecimiento de esta herramienta ha sido impulsado por la digitalización del sistema financiero en el país. Actualmente, Colombia cuenta con más de 1,5 millones de facturadores electrónicos y se registran alrededor de 34 millones de facturas diarias, lo que ha permitido fortalecer plataformas como RADIAN, administrada por la DIAN, que brinda mayor seguridad y trazabilidad en la negociación de estos documentos.

El impacto del factoring en la economía nacional es significativo. Este mecanismo ya moviliza recursos cercanos al 3 por ciento del Producto Interno Bruto, consolidándose como una herramienta clave para dinamizar el mercado y facilitar el acceso a capital de trabajo.

Además, nuevas tendencias como el microfactoring, el factoring digital y su integración con modelos de open finance han ampliado su alcance, permitiendo que más empresas, incluso de menor tamaño, puedan beneficiarse de este tipo de soluciones.

Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo el desconocimiento. Expertos coinciden en que comprender el funcionamiento del factoring permite a las empresas tomar decisiones financieras más estratégicas, transformando la liquidez en una ventaja competitiva.

En este escenario, compañías como Kapital Colombia han venido impulsando el uso de esta herramienta en el país, apoyando a más de 1.300 empresas en su crecimiento mediante soluciones tecnológicas que facilitan el acceso a capital y fortalecen la gestión empresarial.

El avance del factoring refleja un cambio en la forma en que las empresas administran sus finanzas, apostando por modelos más ágiles y flexibles que les permitan responder a las exigencias del mercado actual y potenciar su desarrollo en el mediano y largo plazo.