La falta de presupuesto llevó a la Contraloría General de la República a tomar una decisión que afecta directamente al equipo encargado de vigilar los recursos del Sistema General de Regalías. Desde el 1 de septiembre de 2026, un total de 349 funcionarios de la planta temporal dejarán de estar vinculados a la entidad.
La medida fue adoptada por el Contralor General de la República y está relacionada con la disponibilidad de recursos para mantener durante el resto del año a estos servidores, quienes cumplen funciones de vigilancia y control fiscal sobre el dinero de las regalías.
De acuerdo con la información publicada por La FM, la entidad determinó que el presupuesto disponible no permite mantener la vinculación de los funcionarios más allá de agosto. La situación también fue reportada por Caracol Radio, que señaló que al 31 de julio la Contraloría contaba con un saldo de 23.324 millones de pesos para atender los gastos de personal correspondientes a agosto y las liquidaciones definitivas de los trabajadores.
La decisión no significa que desaparezca de inmediato la planta temporal creada para vigilar las regalías. La estructura, que cuenta con 375 empleos, continuará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. Lo que termina el 1 de septiembre es la permanencia de los servidores que actualmente ocupan esos cargos.
Esta planta fue creada para fortalecer el control fiscal sobre los recursos del Sistema General de Regalías. Sus funcionarios tienen entre sus responsabilidades revisar el manejo de estos recursos, adelantar procesos de vigilancia y apoyar las actuaciones relacionadas con posibles irregularidades en el uso del dinero público.
La Contraloría había establecido esta estructura temporal precisamente para reforzar la capacidad de seguimiento sobre las regalías, recursos que llegan a las regiones para financiar proyectos de inversión. La normativa contempla empleos destinados específicamente a las labores de vigilancia y control fiscal de este sistema.
Entre los funcionarios que aparecen relacionados con la planta temporal hay servidores de distintos niveles y dependencias. También figuran seis cargos de Contralor Delegado Intersectorial, entre ellos Victoria Eugenia Bolívar Ochoa, Ricardo Alberto Umaña Lizarazo, Daniel Alfredo Remolina Carvajal, José Israel García Lloreda, Ivonne Angélica Alvarado Sora y Alexander Salguero Rojas.
El problema de fondo es presupuestal. La Contraloría sostiene que los recursos disponibles alcanzan para cubrir los salarios correspondientes al mes de agosto y las obligaciones derivadas de la salida de los funcionarios, pero no para mantener esas vinculaciones durante los meses restantes de 2026.
La situación genera preocupación porque la salida de estos trabajadores ocurre precisamente en una estructura creada para fortalecer la vigilancia sobre las regalías. El Sistema General de Regalías representa una fuente importante de financiación para proyectos de las regiones y su control fiscal corresponde a varias entidades, entre ellas la Contraloría General.
La entidad deberá reorganizar sus capacidades para continuar con las labores de vigilancia mientras avanza el cierre de esta planta temporal. Por ahora, la fecha establecida para la terminación de la vinculación de los 349 funcionarios es el 1 de septiembre de 2026.
La medida vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los recursos destinados al control de las regalías y la capacidad del Estado para garantizar que los dineros públicos destinados a las regiones mantengan una vigilancia permanente.
Mientras tanto, la planta temporal seguirá formalmente vigente hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, desde septiembre serán menos los funcionarios disponibles para realizar directamente las tareas que durante los últimos años estuvieron relacionadas con el seguimiento y control fiscal de estos recursos.






