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Bogotá recupera proyecto de vivienda en San Cristóbal y entrega hogares a familias tras años de espera

La Alcaldía Mayor de Bogotá avanza en la recuperación de proyectos habitacionales que durante años estuvieron paralizados, como es el caso del conjunto Arboleda Santa Teresita, ubicado en el barrio Nueva Delhi, en la localidad de San Cristóbal. Este proyecto, que en su momento enfrentó múltiples dificultades y estuvo cerca de convertirse en una obra inconclusa, hoy empieza a consolidarse como una solución real para cientos de familias vulnerables de la ciudad.

Durante una jornada oficial, el alcalde Carlos Fernando Galán encabezó la entrega de nuevas unidades de vivienda correspondientes a la primera etapa del proyecto, acompañado por la secretaria del Hábitat, Vanessa Velasco, y el director de la Caja de Vivienda Popular, Juan Carlos Fernández. En esta fase inicial, 36 familias recibieron sus apartamentos, sumándose a un total de 250 viviendas entregadas a hogares que llevaban entre una y tres décadas esperando una solución definitiva.

El proyecto Arboleda Santa Teresita, iniciado en 2015, atravesó serios inconvenientes técnicos, jurídicos y administrativos que detuvieron su ejecución. Entre los factores más críticos se encuentran el incumplimiento del contratista original, la suspensión prolongada de las obras y un deslizamiento de tierra ocurrido en 2019 que agravó la situación estructural del conjunto.

Ante este panorama, la actual administración distrital decidió retomar el proyecto y destinar recursos para su recuperación integral. La intervención, que superó los 3.865 millones de pesos, incluyó trabajos de rehabilitación estructural, adecuación de redes de servicios públicos y mejoras técnicas necesarias para garantizar condiciones de habitabilidad seguras.

Las viviendas entregadas cuentan con un área aproximada de 49,23 metros cuadrados, distribuidos en tres habitaciones, baño, sala-comedor, cocina, balcón y equipamiento básico como estufa, calentador a gas y zona de lavado. Estas características buscan ofrecer condiciones dignas a familias que anteriormente habitaban en zonas catalogadas como de alto riesgo no mitigable.

Más allá de la infraestructura, el proyecto representa una transformación significativa en la calidad de vida de los beneficiarios. Historias como la de Inés Fernández Guerrero evidencian el impacto social de esta iniciativa, al pasar de vivir en condiciones de riesgo a contar con un hogar seguro y estable. De igual forma, Ana Hercilia Ardila destacó que el acceso a vivienda propia fortalece la estabilidad emocional y económica de las familias, facilitando nuevas oportunidades de desarrollo.

La Caja de Vivienda Popular continuará acompañando a las 504 familias beneficiarias mediante procesos sociales, técnicos y jurídicos, además de gestionar recursos adicionales para el mejoramiento de las zonas comunes del conjunto. Esta estrategia busca consolidar comunidades sostenibles y garantizar que los nuevos propietarios no solo accedan a una vivienda, sino a un entorno integral de bienestar.

Con este avance, la administración distrital refuerza su compromiso con la reducción del déficit habitacional en Bogotá, apostándole a la recuperación de proyectos abandonados y a la entrega de soluciones concretas para las familias que más lo necesitan.