En medio de la crisis que atraviesa el sistema de salud en Colombia, el nuevo interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, envió un mensaje de tranquilidad a millones de afiliados tras sostener una reunión estratégica con el equipo directivo de la entidad, en la que se definieron las primeras acciones para enfrentar la situación actual.
El encuentro, realizado el 18 de abril de 2026, marcó el inicio formal de la gestión de Ospina al frente de la aseguradora, una de las más grandes del país con más de 11 millones de usuarios. Al término de la jornada, el exalcalde de Cali fue enfático en asegurar que la organización no será liquidada, despejando así uno de los principales temores que rodeaban el futuro de la entidad.
Durante la reunión, Ospina explicó que su administración se enfocará en dos líneas de trabajo. La primera apunta a una transformación estructural que permita corregir las fallas que llevaron a la intervención estatal, mientras que la segunda estará dirigida a acciones inmediatas para mejorar la atención a los usuarios y evitar vulneraciones al derecho fundamental a la salud.
El nuevo interventor también anunció medidas orientadas a garantizar mayor transparencia en la gestión, entre ellas la publicación de los procesos de contratación, el manejo de los recursos y los pagos a prestadores de servicios, una de las principales preocupaciones del sector ante las deudas acumuladas con clínicas y hospitales.
La situación de la Nueva EPS ha sido motivo de alarma en los últimos meses debido al aumento de quejas por parte de los afiliados, dificultades en el acceso a medicamentos y retrasos en la atención médica. A esto se suma el complejo panorama financiero que enfrenta la entidad, lo que llevó al Gobierno nacional a intervenirla como parte de su estrategia para reorganizar el sistema de salud.
En ese contexto, la llegada de Jorge Iván Ospina representa un nuevo intento por estabilizar la operación de la EPS y evitar su colapso. El funcionario aseguró que su prioridad será recuperar la confianza de los usuarios y garantizar que el servicio de salud funcione de manera oportuna y eficiente.
El proceso de intervención se desarrolla en paralelo a un debate más amplio sobre el futuro del modelo de salud en Colombia, donde la Nueva EPS juega un papel central por el número de afiliados que atiende y su participación en la red de atención nacional.
Con este nuevo liderazgo, el Gobierno busca frenar el deterioro de la entidad y avanzar en soluciones que permitan garantizar la continuidad del servicio, en un momento clave para el sistema de salud y para millones de ciudadanos que dependen de su funcionamiento.






