El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón González, aseguró que Colombia mantiene un sistema financiero sólido y con altos estándares regulatorios, en medio de una conversación sobre tasas de interés, inclusión financiera, inversión privada y manejo responsable del dinero de los ciudadanos.
Durante una entrevista en Personajes de Noticentro 1, con Alfonso Ospina, Malagón afirmó que el país tiene una trayectoria destacada en estabilidad financiera frente a otros mercados de América Latina. Según el dirigente gremial, los bancos colombianos operan bajo reglas modernas y con indicadores que permiten respaldar los recursos de los usuarios.
El presidente de Asobancaria sostuvo que Colombia “cumple y sobrecumple” los estándares de estabilidad financiera, y señaló que la regulación nacional se encuentra al nivel de referentes como Europa y Estados Unidos. Para Malagón, esta fortaleza debe dar tranquilidad a los ciudadanos sobre la seguridad de sus ahorros y la capacidad del sistema para responder por sus operaciones.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue el equilibrio entre innovación y protección del dinero. Malagón explicó que el sector financiero debe avanzar en nuevas tecnologías, inclusión y servicios digitales, pero sin descuidar la custodia de los recursos de los clientes. En sus palabras, la banca debe mantener “un ojo en el cuidado del dinero y otro en la innovación”.
El dirigente gremial también se refirió a las críticas que ha recibido el sector financiero y defendió la necesidad de mantener una visión responsable sobre los recursos de los ahorradores. Según explicó, cualquier transformación del sistema debe garantizar que el dinero de los colombianos esté protegido, especialmente en un contexto de mayor digitalización y nuevos modelos de servicios financieros.
Sobre las tasas de interés, Malagón destacó el papel del Banco de la República y advirtió que la inflación sigue siendo un problema de alto impacto para los hogares. Señaló que, aunque muchas veces se minimiza este fenómeno, una inflación cercana al 5 % reduce de manera directa el ingreso real de los trabajadores y golpea con más fuerza a los sectores de menores recursos.
El presidente de Asobancaria rechazó la idea de que las tasas de interés altas beneficien automáticamente a los bancos. Según afirmó, el negocio financiero depende de la colocación de crédito, por lo que cuando las tasas suben, la demanda de préstamos cae y varias entidades pueden verse afectadas en sus resultados.
Malagón recordó que después de la pandemia, cuando el Banco de la República elevó sus tasas, entre 11 y 14 bancos llegaron a registrar pérdidas y el sector tuvo uno de los retornos sobre patrimonio más bajos de América Latina. Por eso insistió en que no existe evidencia documentada que demuestre que a la banca le convienen tasas de interés elevadas.
La conversación también abordó la importancia de fortalecer la inclusión financiera y ampliar el acceso de más colombianos a servicios formales, sin poner en riesgo la estabilidad del sistema. Para Asobancaria, el reto está en seguir promoviendo innovación, pagos digitales y nuevos canales de acceso, pero bajo reglas claras y con controles efectivos.
Con sus declaraciones, Jonathan Malagón buscó enviar un mensaje de confianza sobre el sistema financiero colombiano y, al mismo tiempo, plantear la necesidad de proteger el ahorro, impulsar la inversión privada y mantener una regulación que permita innovar sin comprometer la seguridad de los usuarios.






