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Banco de la República reduce expectativa de crecimiento económico y advierte mayor presión inflacionaria para 2026

El panorama económico de Colombia enfrenta nuevas señales de desaceleración luego de que el Banco de la República ajustara sus proyecciones para 2026, reduciendo la expectativa de crecimiento económico y aumentando las previsiones de inflación para el próximo año.

De acuerdo con el más reciente informe presentado por el equipo técnico del banco central, la economía colombiana crecería menos de lo esperado, en medio de un contexto marcado por altas tasas de interés, presión sobre el consumo y persistencia de factores inflacionarios que siguen alejando al país de la meta establecida por la autoridad monetaria.

El emisor también elevó su pronóstico de inflación total para finales de 2026, pasando del 6,3 % al 6,4 %, una cifra que continúa muy por encima de la meta oficial del 3 % definida por la entidad. Para 2027, la proyección se mantuvo en 3,7 %, lo que refleja que el retorno a niveles estables de inflación tardaría más de lo previsto inicialmente.

El informe advierte que uno de los principales factores detrás de estas presiones inflacionarias es el fuerte incremento del salario mínimo aprobado para este año, así como el aumento en los costos laborales y el comportamiento del consumo interno, que continúa generando presiones sobre los precios.

Además, el Banco de la República señaló que las expectativas de inflación entre empresarios, analistas y mercados financieros siguen alejadas de la meta oficial, situación que podría dificultar aún más la estabilización de los precios y obligar a mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo.

En materia de crecimiento, la entidad reconoció que el ritmo de expansión económica perdería fuerza frente a las previsiones anteriores, en medio de un entorno internacional complejo y de desafíos internos relacionados con el déficit fiscal, el consumo y las condiciones financieras del país.

El reporte también destaca que el comportamiento de la economía colombiana durante 2025 estuvo impulsado por una demanda interna fuerte, mayores ingresos de los hogares y un mercado laboral estable, aunque estos factores terminaron alimentando presiones inflacionarias adicionales.

Analistas consideran que este nuevo ajuste confirma un escenario de menor dinamismo económico para Colombia en los próximos años, en el que la prioridad del banco central seguirá siendo controlar la inflación incluso si eso implica una moderación más lenta de la actividad productiva.

Las proyecciones llegan en un momento de alta expectativa sobre las futuras decisiones de tasas de interés del Banco de la República, especialmente después de que la entidad sorprendiera meses atrás al aumentar nuevamente el costo del dinero ante el deterioro de las perspectivas inflacionarias.

Con este panorama, el país enfrenta el reto de recuperar estabilidad económica mientras intenta mantener el crecimiento, controlar la inflación y sostener la confianza de inversionistas y mercados en medio de un entorno internacional incierto.