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Ataque con explosivos en zona rural de San José del Guaviare deja cuatro soldados muertos y tres heridos

Cuatro soldados del Ejército Nacional fueron asesinados y tres más resultaron heridos tras un ataque con artefactos explosivos improvisados en zona rural de San José del Guaviare, en un nuevo hecho de violencia atribuido a las disidencias de las Farc.

De acuerdo con la información entregada por el Ejército, el ataque se registró en la vereda Buenos Aires, donde tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 1, adscritas a la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, adelantaban una operación ofensiva contra integrantes del GAO-r Bloque Jorge Suárez Briceño.

En medio del avance militar, los uniformados fueron sorprendidos por explosivos instalados en la zona. La detonación causó la muerte de cuatro soldados y dejó heridos a otros tres, quienes comenzaron a ser evacuados del área para recibir atención médica especializada.

Las autoridades atribuyen el ataque a estructuras de las disidencias de las Farc que delinquen en esta región del país, donde la Fuerza Pública mantiene operaciones para recuperar el control territorial y afectar las capacidades armadas de los grupos ilegales.

El Ejército informó que, pese al ataque, las operaciones militares continúan en el sector, con el objetivo de ubicar a los responsables y garantizar la seguridad de las comunidades rurales de San José del Guaviare.

Este nuevo hecho vuelve a encender las alertas sobre el uso de minas, explosivos improvisados y trampas instaladas por estructuras ilegales en zonas rurales, una práctica que representa un alto riesgo no solo para los miembros de la Fuerza Pública, sino también para la población civil que habita o transita por estos territorios.

La situación en Guaviare sigue siendo compleja por la presencia de grupos armados residuales que se disputan corredores estratégicos y mantienen acciones violentas contra las autoridades. En este contexto, la Fuerza de Tarea Conjunta Omega continúa desplegada en la región para enfrentar a las estructuras ilegales y proteger a las comunidades afectadas por la confrontación armada.

El ataque deja nuevamente de luto al Ejército Nacional y plantea un nuevo desafío para las autoridades en materia de seguridad, control territorial y protección de los uniformados que adelantan operaciones en áreas de alta presencia de grupos armados organizados.