El artista colombiano Kevin Figman, radicado en Miami, presenta oficialmente Martirio, su primer EP, un proyecto de Latin Pop Alternativo en el que habla del amor desde un lugar mucho más complejo: el deseo, la ilusión, la obsesión, el dolor y ese momento en el que finalmente toca aprender a soltar.
El lanzamiento reúne siete canciones que funcionan como capítulos de una misma historia. Cada tema representa una etapa diferente de una relación marcada por sentimientos intensos y contradictorios, mientras la simbología religiosa aparece como parte del concepto visual y narrativo del proyecto.
Más que contar una historia de amor perfecta, Figman decidió explorar lo que ocurre cuando una relación empieza a convertirse en una lucha entre lo que se siente y lo que se sabe que debería hacerse.
Embrujar es el centro de la historia
Dentro del EP, Embrujar ocupa un lugar especial. La canción fue escogida como focus track y habla de esa sensación de seguir atraído por alguien aun cuando la relación empieza a hacer daño.
En este caso, la palabra “embrujar” funciona como una metáfora de un vínculo del que resulta difícil escapar. El deseo termina imponiéndose a la razón y la persona permanece ahí, incluso sabiendo que puede salir lastimada.
La canción fue compuesta y producida por Kevin Figman junto a Gabriel Roma y Manuel “NOLO” Palacio.
Para el artista, este tema representa uno de los puntos en los que la historia deja de estar controlada por la razón y comienza a dominar la obsesión.
“Martirio nació de querer contar el amor desde sus partes más intensas y contradictorias: el deseo, la obsesión, el resentimiento, el dolor y, eventualmente, aprender a soltar”, explicó Kevin Figman.
La religión como parte del concepto
Uno de los elementos que diferencia a Martirio es la presencia de símbolos relacionados con la fe.
Figman utiliza esta referencia para representar la búsqueda de refugio que puede aparecer después de una ruptura o durante una etapa de vacío emocional. El sufrimiento sentimental se conecta así con una dimensión espiritual que atraviesa tanto las canciones como la propuesta visual del EP.
El artista quiso que el proyecto tuviera una identidad propia y que las canciones no funcionaran solamente de manera individual, sino como partes de una misma historia.
“Quería que el EP se sintiera como entrar a un mundo propio, casi como una película, donde cada canción representa un momento distinto de esa historia”, señaló.
Un proyecto pensado también desde lo audiovisual
La propuesta de Kevin Figman no se queda únicamente en la música.
El concepto audiovisual fue desarrollado en Orlando, Florida, con la participación de Intentional Productions y Lunchbox Films.
En el equipo estuvieron Gabriella Pedraza, como productora; Sofía Adamary, en la dirección creativa y codirección; y Brandon Silverio, como director de fotografía y codirector.
La intención fue trasladar al lenguaje visual las diferentes emociones que aparecen en el EP y darle continuidad a una historia que comienza con el deseo y atraviesa diferentes momentos hasta llegar a la necesidad de dejar atrás una relación.
Siete canciones para contar una sola historia
Martirio está compuesto por siete canciones:
- No es un delito
- Ocultas
- Regálame la ilusión
- Embrujar
- Quítame este rencor
- Demuéstrame (Interludio)
- Ten piedad
El orden de las canciones plantea un recorrido emocional que va cambiando a medida que avanza la historia.
Hay espacio para la ilusión, el deseo y la atracción, pero también para el resentimiento y el dolor. El interludio Demuéstrame funciona como una pausa dentro de ese recorrido antes de llegar a Ten piedad, el cierre del proyecto.
Un debut con identidad propia
Con Martirio, Kevin Figman presenta su primera producción de larga narrativa y define una propuesta que combina el Latin Pop Alternativo con una estética cinematográfica.
El artista colombiano, que actualmente desarrolla su carrera desde Miami, apuesta por canciones en las que las emociones tienen un papel central y por una identidad visual que acompaña el contenido de cada composición.
El resultado es un EP construido alrededor de una idea sencilla pero difícil de vivir: hay relaciones que comienzan con ilusión, se vuelven intensas, pueden terminar causando dolor y, finalmente, obligan a entender que también hay que aprender a dejar ir.
Martirio marca así el comienzo de una nueva etapa para Kevin Figman y presenta a un artista que busca encontrar su propio espacio dentro de la nueva generación del pop latino alternativo.




