El Gobierno Nacional comenzó a mover sus primeras fichas para evitar que el fenómeno de El Niño termine golpeando el suministro de energía en Colombia. La Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, aprobó dos medidas que hacen parte del Plan Energía YA, una estrategia diseñada para enfrentar el periodo de mayor presión sobre el sistema eléctrico durante 2026 y 2027.
El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De La Espriella, quien explicó que la prioridad es actuar antes de que la reducción de los aportes hídricos genere una situación más complicada para la generación de energía.
Una de las medidas está dirigida directamente a los usuarios. Quienes reduzcan su consumo mensual en más de 10 % frente a una meta individual podrán recibir un incentivo. En cambio, aquellos que aumenten su consumo por encima de ese mismo margen tendrán que asumir un cobro adicional.
La idea es que el ahorro de energía tenga un efecto real sobre la demanda y ayude a disminuir la presión que tendrá el sistema durante los meses más secos.
Algunos usuarios quedarán excluidos
El Gobierno estableció una excepción para los usuarios regulados de los municipios afectados por el terremoto. Estas personas no estarán sometidas al esquema de incentivos y cobros anunciado por la CREG.
La medida busca tener en cuenta las condiciones particulares que enfrentan esas comunidades después de la emergencia y evitar que el mecanismo termine generando una carga adicional para hogares que ya atraviesan una situación difícil.
Más generación térmica para cuidar los embalses
La segunda decisión busca garantizar que el país tenga disponible la generación térmica necesaria durante el periodo crítico.
La estrategia apunta a utilizar con mayor respaldo las plantas térmicas cuando disminuya la generación hidroeléctrica, de manera que se pueda conservar el agua almacenada en los embalses.
Este punto es clave porque buena parte de la generación eléctrica colombiana depende de los recursos hídricos. Si los niveles de los embalses caen demasiado durante una temporada seca, la presión sobre el resto del sistema aumenta.
El Gobierno quiere evitar llegar a ese escenario y por eso pretende fortalecer desde ahora la capacidad de generación térmica.
El plan también busca contener el impacto en las tarifas
De La Espriella reconoció que las nuevas reglas podrían generar aumentos para algunos usuarios, especialmente para quienes eleven considerablemente su consumo.
Sin embargo, el presidente aseguró que el objetivo es que el precio promedio nacional de la energía sea menor al que habría resultado de mantener el esquema anterior.
La estrategia también tiene un componente regional. El Gobierno señaló que busca proteger especialmente a departamentos como los de la región Caribe y Chocó, donde el servicio de energía ha enfrentado históricamente dificultades financieras y de prestación.
Hay $1,5 billones para aliviar las cuentas del sector
El Plan Energía YA también contempla recursos por $1,5 billones para atender las obligaciones acumuladas en la cadena eléctrica.
Como primer paso se anunció un giro de $300.000 millones destinado a atender deuda corriente con los generadores térmicos, con corte al 4 de septiembre.
El problema financiero del sector se suma a las dificultades que puede generar El Niño. Según los gremios, los aportes hídricos se encuentran entre 76 % y 80 % de la media histórica, una situación que aumenta la presión sobre la generación térmica y las cuentas de las empresas del sector.
El reto será evitar que falte energía
Con estas decisiones, el Gobierno busca adelantarse a los meses más difíciles y no esperar a que las reservas lleguen a niveles críticos para comenzar a tomar medidas.
La CREG tendrá que hacer seguimiento al comportamiento del consumo, mientras el Gobierno deberá garantizar que las plantas térmicas cuenten con las condiciones necesarias para responder cuando disminuya la generación hidráulica.
El Plan Energía YA parte de una premisa sencilla: ahorrar donde sea posible, garantizar generación suficiente y cuidar las reservas de agua.
El verdadero resultado se verá durante los meses de mayor intensidad de El Niño, cuando el sistema tendrá que demostrar si las medidas tomadas con anticipación fueron suficientes para evitar restricciones en el suministro y mantener bajo control el costo de la energía para los colombianos.




