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Rectores y padres de familia piden atención urgente al puente peatonal del INEM

La preocupación crece entre la comunidad educativa de Soledad por el deterioro del puente peatonal ubicado sobre la calle 30, una estructura utilizada diariamente por cientos de estudiantes, docentes y padres de familia.

La situación quedó nuevamente sobre la mesa durante una reunión técnica convocada para analizar las condiciones del puente y buscar soluciones ante el riesgo que representa su avanzado deterioro. Sin embargo, la ausencia del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, generó molestia entre los rectores de las instituciones educativas cercanas.

A la reunión asistieron representantes de los colegios ITIDA, INEM y Francisco José de Caldas, quienes esperaban conocer medidas concretas frente al estado de la estructura y definir acciones para evitar que la situación termine poniendo en peligro a la comunidad.

La falta de un representante departamental con capacidad de decisión llevó a los rectores a retirarse de la mesa como muestra de inconformidad. La decisión fue encabezada por Bienvenida Hernández, rectora de una de las instituciones participantes, quien insistió en que el problema no puede seguir esperando.

El llamado principal está relacionado con la seguridad de los estudiantes, especialmente durante los horarios de entrada y salida de los colegios, cuando el flujo de personas aumenta considerablemente en el sector.

Los padres de familia también expresaron su preocupación y advirtieron que podrían adoptar nuevas medidas para exigir una respuesta de las autoridades. Para ellos, el deterioro del puente ya no es solamente un problema de infraestructura, sino una situación que puede convertirse en un riesgo para cientos de personas.

Desde la Alcaldía de Soledad hicieron un llamado a la Gobernación del Atlántico para que intervenga de manera urgente y se establezcan soluciones que permitan garantizar la seguridad de estudiantes, docentes, padres de familia y demás ciudadanos que utilizan diariamente esta estructura.

La comunidad educativa espera que las autoridades departamentales retomen el diálogo y definan cuanto antes qué intervención necesita el puente. Mientras tanto, la preocupación permanece entre quienes deben utilizarlo todos los días.