El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto continúa dejando consecuencias en diferentes regiones del país. En el departamento del Cauca, las autoridades reportaron afectaciones en 40 municipios, con miles de personas y familias impactadas por el movimiento telúrico.
Los censos realizados en territorio caucano establecen que 3.228 familias, conformadas por 11.973 personas, resultaron afectadas. La emergencia también dejó un importante número de daños en viviendas e infraestructura.
De acuerdo con el reporte conocido este domingo, 184 viviendas quedaron destruidas, mientras que más de 3.000 viviendas presentan algún tipo de afectación como consecuencia del terremoto.
La magnitud de los daños ha obligado a las autoridades a mantener las labores de evaluación y atención en los municipios afectados, con especial atención a las familias que perdieron sus viviendas o que permanecen en condiciones de vulnerabilidad.
Entre los territorios que ya habían reportado afectaciones se encuentran Popayán, Santander de Quilichao, El Tambo, Caldono, Morales, Toribío, Puracé y Silvia, entre otros municipios del departamento.
El impacto del sismo se ha extendido por buena parte del occidente colombiano debido a la fuerza del movimiento registrado el 10 de agosto, cuyo epicentro estuvo ubicado en San José del Palmar, Chocó. La profundidad del terremoto permitió que sus efectos se sintieran a una amplia distancia del punto donde se originó.
Mientras continúan los censos y la evaluación de daños, las autoridades mantienen la atención sobre las comunidades afectadas y avanzan en la consolidación de la información necesaria para definir las acciones de recuperación.
La situación del Cauca hace parte de una emergencia de alcance nacional que ha dejado daños en viviendas, infraestructura y servicios, además de un elevado número de víctimas y personas desaparecidas.
Para las familias afectadas, la prioridad ahora es recibir asistencia, recuperar sus viviendas y contar con condiciones seguras para comenzar una nueva etapa después de uno de los terremotos más fuertes registrados recientemente en Colombia.







