Abelardo de la Espriella dio su primer discurso como presidente de Colombia desde el Batallón Pichincha de Cali, una hora después de la ceremonia en la que asumió oficialmente el cargo para el periodo 2026-2030.
El mandatario llegó cerca de las 5:30 de la tarde al complejo militar, donde se realizó el reconocimiento de tropas. Frente a los uniformados, De la Espriella habló de las prioridades que marcarán el comienzo de su Gobierno y puso la seguridad en el centro de su mensaje.
En su intervención, el nuevo presidente aseguró que comienza una etapa enfocada en recuperar el orden, la autoridad y la libertad. También agradeció a quienes respaldaron su proyecto político y sostuvo que ejercerá la Presidencia al servicio de todos los colombianos.
Uno de los anuncios más contundentes fue el regreso de la fumigación de cultivos ilícitos. De la Espriella afirmó que su Gobierno utilizará herbicidas de última generación que, según dijo, no afectarían la salud humana ni el medioambiente.
El presidente también anunció nuevas medidas contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado. Aseguró que en las próximas horas su Gobierno dará a conocer un listado de grupos que serán considerados narcoterroristas, con el objetivo de entregar a la Fuerza Pública herramientas para enfrentarlos directamente.
La seguridad penitenciaria también ocupó un espacio importante en su discurso. De la Espriella anunció la construcción de megacárceles para recluir a quienes sean considerados una amenaza para la seguridad de los colombianos.
El mandatario fue todavía más directo al hablar de los grupos armados ilegales. Afirmó que la opción del diálogo está agotada y aseguró que su Gobierno no permitirá que existan zonas del territorio nacional donde los delincuentes puedan sentirse protegidos.
Otro de sus anuncios estuvo dirigido a los integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía. De la Espriella aseguró que durante su administración tendrán garantías jurídicas y manifestó que defenderá a los uniformados que cumplan con su deber.
El discurso desde el Batallón Pichincha dejó así una primera señal sobre el enfoque que tendrá la nueva administración en materia de seguridad. La lucha contra el narcotráfico, el combate al crimen organizado, el fortalecimiento de la Fuerza Pública y la recuperación del control territorial aparecen entre las prioridades planteadas por el nuevo presidente en sus primeras horas de gobierno.
La intervención se produjo pocas horas después de la posesión presidencial realizada en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, donde De la Espriella asumió oficialmente el cargo y comenzó un nuevo periodo presidencial en Colombia.







