Siete años después del fallecimiento del reconocido libretista colombiano Fernando Gaitán, una disputa judicial volvió a poner en el centro del debate el legado de uno de los creadores más importantes de la televisión nacional. Ana María Gaitán y Luisa Gaitán, hijas del escritor, emprendieron una demanda contra RCN Televisión al considerar que existen irregularidades relacionadas con los derechos patrimoniales de varias de las obras creadas por su padre, entre ellas la icónica telenovela Yo soy Betty, la fea.
La acción legal fue presentada en marzo de 2025 ante la autoridad competente en materia de derechos de autor y no solo involucra a la producción que se convirtió en un fenómeno mundial, sino también a títulos como Café con aroma de mujer, Hasta que la plata nos separe, Todos los novios de Laura, Que no muera el amor y María de los Guardias, todas escritas por Fernando Gaitán.
De acuerdo con las declaraciones entregadas por las herederas en una entrevista para Brava News, el creador de Yo soy Betty, la fea falleció en 2019 sin tener plena claridad sobre el alcance de los derechos patrimoniales de sus obras. Ana María Gaitán aseguró que durante años su padre mantuvo una relación de confianza con el canal y nunca profundizó en los aspectos jurídicos relacionados con la explotación comercial de sus producciones.

Las hermanas sostienen que, tras la muerte del libretista, comenzaron a observar nuevas adaptaciones, remakes y diferentes formas de explotación comercial de sus historias, especialmente en plataformas digitales y servicios de streaming, situación que las llevó a revisar los contratos existentes. Según su versión, los documentos consultados autorizaban el uso de las obras, pero no contemplaban una cesión total de los derechos patrimoniales, razón por la cual decidieron acudir a la justicia para buscar el reconocimiento de esos derechos como herederas.

Otro de los puntos expuestos por la familia es su desacuerdo con la realización de nuevas producciones derivadas del universo de Betty la fea. Luisa Gaitán manifestó que, según el conocimiento que tenía de la voluntad de su padre, él no compartía la idea de desarrollar una continuación de la historia, argumento que también hace parte del proceso judicial que actualmente avanza.
La demanda abre un nuevo capítulo sobre la protección de los derechos de autor en Colombia y podría convertirse en un precedente para la industria audiovisual, especialmente frente a la explotación de contenidos en plataformas digitales, un escenario que no existía cuando muchas de estas producciones fueron creadas y cuyos contratos fueron firmados décadas atrás. Mientras el proceso sigue su curso ante las autoridades competentes, será la justicia la encargada de determinar el alcance de los derechos patrimoniales reclamados por las herederas de Fernando Gaitán y las obligaciones que correspondan a las partes involucradas.







