El Gobierno Nacional analiza la posibilidad de aplicar un nuevo incremento en el precio de la gasolina en Colombia a partir de junio de 2026, como parte del proceso de reducción gradual de los subsidios a los combustibles fósiles.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó que la propuesta está siendo evaluada junto con el Ministerio de Hacienda, con el objetivo de medir el impacto que tendría un nuevo ajuste sobre las finanzas públicas y el mercado energético del país.
De acuerdo con el funcionario, la decisión final dependerá de factores internacionales como el precio del petróleo, la tasa de cambio y las condiciones fiscales de Colombia. El Gobierno mantiene seguimiento permanente a estas variables antes de definir si se aplicará un nuevo incremento.
Palma reiteró que la administración del presidente Gustavo Petro busca avanzar en el desmonte progresivo de los subsidios que durante años han contenido el precio de la gasolina y el diésel en el país. Según explicó, la estrategia pretende reducir la presión sobre las finanzas del Estado y evitar que recursos destinados a programas sociales se utilicen para cubrir el déficit generado por los combustibles.
Otro de los puntos centrales es el fortalecimiento del Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles, FEPC, mecanismo que ha permitido amortiguar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo y contener alzas más fuertes para los consumidores.
Aunque todavía no se ha definido el porcentaje del posible aumento, el Ejecutivo aseguró que la decisión se conocerá en los próximos días, una vez concluyan los análisis técnicos y fiscales.
Un eventual ajuste en el precio de la gasolina volvería a impactar el bolsillo de los conductores y podría tener efectos sobre los costos de transporte, la logística y algunos bienes de consumo en el país.





