El presidente Gustavo Petro reaccionó con firmeza frente a la reciente escalada de violencia en el suroccidente del país, tras los atentados registrados en el Cauca y el Valle del Cauca, calificando a los responsables como estructuras criminales que buscan desestabilizar al país.
Durante sus declaraciones, el mandatario señaló directamente a grupos armados ilegales vinculados a las disidencias de las antiguas FARC, a quienes describió como “terroristas, fascistas y narcotraficantes”, en referencia a su accionar violento y su relación con economías ilícitas.
El pronunciamiento se produjo luego del atentado ocurrido en la vía Panamericana, en el municipio de Cajibío, donde la explosión de un artefacto dejó varias personas fallecidas y decenas de heridos, generando conmoción a nivel nacional y encendiendo las alarmas sobre el deterioro del orden público en esa región.
Petro aseguró que estas estructuras no solo buscan mantener el control de actividades ilegales como el narcotráfico y la minería ilícita, sino también incidir en el escenario político del país mediante el miedo, en medio del contexto electoral que atraviesa Colombia.
El jefe de Estado también responsabilizó a cabecillas de estas organizaciones, entre ellos alias Marlon, vinculado al Estado Mayor Central bajo el mando de alias Iván Mordisco, a quien se le atribuye la coordinación de acciones violentas en el Cauca.
Ante esta situación, el Gobierno nacional anunció medidas para reforzar la presencia de la Fuerza Pública en las zonas más afectadas, así como la implementación de operativos de inteligencia para ubicar a los responsables de los atentados y evitar nuevos hechos de violencia.
La reacción presidencial se da en medio de una serie de ataques registrados en diferentes puntos del suroccidente, incluyendo explosiones en Cali, Palmira y otras zonas del Cauca, lo que ha generado un ambiente de tensión y preocupación entre la ciudadanía.
Mientras tanto, autoridades locales y regionales han reiterado el llamado a fortalecer las estrategias de seguridad y garantizar la protección de la población civil, que continúa siendo la principal afectada por estos hechos.
Con este contundente mensaje, el presidente Petro dejó claro que el Gobierno no permitirá que estas estructuras criminales sigan actuando con impunidad, en un momento en el que la seguridad vuelve a ocupar un lugar central en la agenda nacional.






