El departamento del Atlántico se convirtió en punto de encuentro del sector palmero colombiano con la instalación del 54º Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, realizado en el Centro de Eventos Puerta de Oro, en Barranquilla. El evento, organizado por Fedepalma, reunió a productores, empresarios, investigadores, representantes gremiales, autoridades nacionales y líderes de la agroindustria de diferentes regiones del país.
Durante la apertura participaron el presidente ejecutivo de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda; el presidente de la Junta Directiva de Fedepalma, Carlos Murgas Dávila; y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, quien presentó los avances del Programa de Promoción de Agronegocios Sostenibles del Sur del Atlántico.
Esta estrategia departamental busca transformar la economía rural mediante el fortalecimiento de cultivos como palma de aceite, limón tahití y plátano. Según Verano, el sur del Atlántico ha pasado de ser una zona marcada por dificultades históricas a convertirse en un territorio con inversión, productividad, asociatividad y nuevas oportunidades para las comunidades campesinas.
El programa registra actualmente 1.950 hectáreas cultivadas, de las cuales 1.200 corresponden a palma de aceite. La iniciativa beneficia a 300 familias rurales organizadas en 15 asociaciones, promoviendo un modelo productivo basado en el trabajo colectivo, la sostenibilidad y la generación de ingresos.
Los resultados productivos muestran un crecimiento importante. La producción pasó de 764 toneladas en 2024 a 2.749 toneladas en 2025, y para 2026 se proyecta superar las 4.000 toneladas. Estas cifras evidencian el avance de la capacidad agroindustrial del sur del departamento y el impacto de la estrategia liderada por la Gobernación del Atlántico.
El gobernador Eduardo Verano destacó que la palma de aceite se ha convertido en uno de los motores de reactivación económica del sur del Atlántico, con más de 500 empleos directos e indirectos generados. Además, resaltó que la agroindustria permite fortalecer los ingresos de las familias rurales y dinamizar municipios que durante años enfrentaron grandes desafíos sociales y económicos.
Uno de los pilares del programa ha sido el acceso al financiamiento rural. Gracias al trabajo articulado entre asociaciones, entidades financieras y la administración departamental, se han gestionado más de 35.160 millones de pesos en créditos asociativos para proyectos de palma, limón tahití y plátano.
Verano afirmó que estos recursos representan una muestra de confianza en los productores y en el potencial del campo atlanticense para generar riqueza, empleo y desarrollo territorial.

En el encuentro también participaron la presidenta de la Junta Directiva de Cenipalma, Catalina Convers Laverde; el director general de Cenipalma, Eduardo Graterol Matute; y el presidente del Banco Agrario, Hernando Chica, junto a representantes del Gobierno nacional y líderes del sector palmero.
La secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico, Marisabella Romero, señaló que el modelo implementado en el sur del departamento se proyecta como un referente nacional por su capacidad para integrar organización comunitaria, asistencia técnica, sostenibilidad y crecimiento económico.
Romero destacó que el fortalecimiento de la infraestructura, el acceso a financiación y la vocación de los productores han sido determinantes para consolidar una nueva dinámica económica en el territorio. Según la funcionaria, la agroindustria seguirá siendo uno de los grandes motores del desarrollo del Atlántico.
Con la realización de este congreso, Barranquilla y el Atlántico reafirman su papel como escenario estratégico para debatir el futuro de la palma de aceite en Colombia, al tiempo que muestran los avances de una política rural orientada a generar oportunidades, empleo y bienestar para las comunidades del sur del departamento.







