El departamento del Atlántico avanza en uno de sus proyectos viales más estratégicos con la intervención integral del Corredor Internacional, donde la empresa Triple A y la Gobernación acordaron ejecutar la renovación de redes hidráulicas como paso clave para garantizar la durabilidad de la obra.
Durante una reunión liderada por el gobernador Eduardo Verano, el gerente de Triple A, Ramón Hemer, confirmó que la compañía asumirá el reemplazo y traslado de aproximadamente 4,1 kilómetros de tubería de hierro que actualmente interfieren con la construcción de la nueva doble calzada de la carrera 38, en el tramo comprendido entre la Circunvalar de Barranquilla y la Circunvalar de la Prosperidad.
La intervención contempla la instalación de redes modernas en material PVC, lo que permitirá reducir riesgos de fugas y evitar futuras afectaciones al pavimento rígido, además de eliminar la necesidad de excavaciones posteriores que podrían retrasar el desarrollo de la obra.
Ramón Hemer destacó que esta articulación institucional permitirá asegurar la estabilidad del proyecto a largo plazo, subrayando que la empresa está comprometida en respaldar las iniciativas de infraestructura que impulsen el crecimiento del departamento.
Por su parte, el gobernador Eduardo Verano anunció que el proyecto entra en una fase decisiva con el inicio de las labores de pavimentación, lo que permitirá acelerar el cronograma de ejecución. El mandatario resaltó que esta vía tendrá un impacto directo en la movilidad, la conectividad y el desarrollo económico, especialmente por su cercanía con la Zona Franca La Cayena y sectores industriales estratégicos.
El secretario de Infraestructura, Azael Charris, informó que la obra ya alcanza un avance del 30 por ciento, superando el 28 por ciento previsto inicialmente, lo que evidencia un ritmo de ejecución superior al planificado.

El proyecto cuenta con una inversión cercana a los 100.000 millones de pesos y hace parte del Plan Vial Departamental, que contempla la construcción de 115 kilómetros de nuevas vías en el Atlántico, con una inversión global que se aproxima al billón de pesos.
Adicionalmente, la modernización del corredor incluye la actualización de redes eléctricas en coordinación con la empresa Air-e y la instalación de ductos para fibra óptica, lo que permitirá convertir esta vía en un eje de conectividad no solo vial, sino también digital, fortaleciendo la competitividad logística de la región.
Con estos avances, el Corredor Internacional se consolida como una de las obras de mayor impacto en el Caribe colombiano, proyectándose como un motor de desarrollo que impulsará la integración regional, la movilidad eficiente y la generación de oportunidades económicas en el Atlántico.






