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La Pradera inicia la transformación definitiva de su arroyo con obra de canalización y futuro parque lineal

El barrio La Pradera comienza una nueva etapa en su historia con el inicio de las obras de canalización del arroyo que durante años afectó a sus habitantes con inundaciones, acumulación de residuos y problemas sanitarios. El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, oficializó el arranque del proyecto con la colocación de la primera piedra, marcando el comienzo de una intervención que impactará directamente a cerca de 12.000 personas.

La obra contempla la canalización de 405 metros lineales mediante un sistema de box culvert en concreto reforzado. La estructura iniciará con dimensiones de 4,5 metros de ancho por 1,5 metros de alto y se ampliará progresivamente hasta alcanzar los 11 metros de ancho por 1,5 metros de alto en su tramo final. El proyecto se desarrollará desde la carrera 31 con calle 123 hasta la carrera 38, cubriendo uno de los puntos críticos del sector.

Más allá de la solución hidráulica, la intervención incluye una apuesta urbanística que transformará el entorno. Una vez finalizada la canalización, el espacio será convertido en un parque lineal, diseñado para el disfrute comunitario y la integración vecinal. La propuesta contempla zonas iluminadas y adecuadas para el esparcimiento, con el propósito de recuperar el espacio público y elevar la calidad de vida en el barrio.

Durante su encuentro con la comunidad, el mandatario destacó que la iniciativa responde a un compromiso adquirido con los habitantes de La Pradera y subrayó que el proyecto no solo busca eliminar el riesgo de desbordamientos, sino también dignificar el entorno urbano. La transformación del arroyo, afirmó, permitirá generar un nuevo punto de encuentro para las familias y contribuirá a la valorización del sector.

Para los residentes, la obra representa el fin de una problemática histórica. Habitantes del barrio señalaron que las constantes lluvias provocaban desbordamientos y acumulación de basura, generando malos olores y proliferación de mosquitos, con consecuencias directas en la salud y el bienestar de la comunidad. La canalización se perfila como una solución definitiva a estos inconvenientes.

El alcalde también hizo un llamado a las empresas constructoras para que prioricen la contratación de mano de obra local, con el fin de dinamizar la economía del barrio y fortalecer el sentido de pertenencia frente a la obra. La administración distrital confía en que la participación activa de la comunidad será clave para garantizar el éxito del proyecto.

Con esta intervención, La Pradera avanza hacia una transformación estructural que combina infraestructura hidráulica y renovación urbana, consolidando un proceso que busca no solo resolver una necesidad histórica, sino también abrir nuevas oportunidades de desarrollo y bienestar para sus habitantes.