La disputa territorial entre Barranquilla y Puerto Colombia entró en una etapa decisiva luego de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, entregara al Congreso su propuesta técnica para establecer una nueva línea divisoria entre los dos territorios.
El documento, elaborado después de cerca de seis meses de estudios, visitas de campo y revisión de antecedentes históricos, jurídicos y cartográficos, pone nuevamente a Villa Campestre en el centro de una discusión que lleva varios años sin una definición definitiva.
De acuerdo con el trazado presentado por el IGAC, sectores que actualmente están vinculados territorialmente a Puerto Colombia quedarían dentro de los límites de Barranquilla. Entre ellos aparece Villa Campestre, además de zonas donde funcionan importantes instituciones educativas, universitarias y otros espacios de la zona norte del Atlántico.
La propuesta no fue construida tomando únicamente el nombre de barrios o urbanizaciones. El IGAC utilizó una serie de puntos cartográficos y coordenadas que, al conectarse, permiten establecer la línea que marcaría la jurisdicción de cada municipio.
El estudio abarca cerca de 1.402 hectáreas del llamado Corredor Universitario, una zona que durante años ha sido escenario de la expansión urbana entre Barranquilla y Puerto Colombia y donde actualmente funcionan colegios, universidades, clínicas, conjuntos residenciales y otros proyectos de gran importancia para el desarrollo del departamento.
Los sectores que aparecen en la propuesta
Según el trazado presentado, quedarían del lado de Barranquilla Villa Campestre, el Colegio Británico Americano, Jardines de la Eternidad, Jardines del Recuerdo, la Universidad Libre, la Universidad del Atlántico y el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín.
Puerto Colombia, por su parte, conservaría dentro de la propuesta sectores y puntos de referencia como la estación Papiros, el lago del Cisne, la antena de Radio Minuto y el colegio Altamira.
El alcalde de Puerto Colombia, Plinio Cedeño, reaccionó al informe y defendió la posición de su municipio frente a Villa Campestre. El mandatario aseguró que Puerto Colombia no ha perdido territorio y que el proceso todavía debe surtir las etapas correspondientes antes de que exista una decisión definitiva.
El IGAC no tiene la última palabra
Aunque el informe del Instituto Geográfico Agustín Codazzi representa un paso importante, la propuesta todavía no significa que Villa Campestre haya pasado oficialmente a Barranquilla.
El documento fue remitido a las Comisiones de Ordenamiento Territorial del Senado y la Cámara de Representantes, que deberán estudiar el expediente y tomar una decisión sobre el límite territorial.
El proceso también ha contado con la participación de otras entidades. La Procuraduría General de la Nación ha mantenido vigilancia preventiva sobre el trámite debido a la importancia que tiene para los dos municipios y para el departamento del Atlántico.
La discusión no es nueva. Barranquilla y Puerto Colombia llevan años enfrentados por la definición de los límites en esta zona. La controversia ha involucrado argumentos históricos, jurídicos, administrativos y cartográficos, mientras ambos territorios han presentado sus propias posiciones sobre dónde debería establecerse la frontera municipal.
Una decisión que tendrá efectos en la zona norte
Lo que está en juego no es solamente una línea en un mapa. La definición territorial tendrá consecuencias administrativas para sectores que han experimentado un fuerte crecimiento urbano durante las últimas décadas.
Villa Campestre es uno de los puntos más sensibles de la discusión por su desarrollo residencial y por su ubicación dentro del corredor que conecta a Barranquilla con Puerto Colombia.
También están en medio del debate importantes instituciones educativas y zonas de expansión urbana que actualmente forman parte de una dinámica metropolitana en la que las fronteras municipales muchas veces resultan poco visibles para quienes viven o trabajan allí.
Precisamente por eso, la decisión que tome el Congreso tendrá que considerar no solo las coordenadas propuestas por el IGAC, sino también los antecedentes históricos y jurídicos que han acompañado el diferendo.
El Congreso tendrá que definir el límite
Con la entrega del informe técnico comienza ahora una nueva etapa del proceso. Las Comisiones de Ordenamiento Territorial deberán analizar el expediente y escuchar las posiciones de los territorios involucrados antes de adoptar una decisión.
Mientras eso ocurre, Villa Campestre seguirá siendo uno de los puntos principales de una disputa que lleva años sobre la mesa.
Por ahora, lo concreto es que el trazado propuesto por el IGAC ubica a Villa Campestre dentro de la jurisdicción de Barranquilla, pero esa propuesta todavía no constituye una decisión definitiva.
La última palabra estará en manos del Congreso de la República, que deberá resolver cómo quedará finalmente la línea entre Barranquilla y Puerto Colombia y qué territorio corresponderá a cada municipio.






