El Atlántico avanza en la estructuración de un Hub de Hidrógeno Verde que busca conectar la producción de energías limpias con la industria, los puertos, la academia y nuevos proyectos empresariales.
El proceso tuvo una nueva mesa de seguimiento este 5 de octubre de 2026, liderada por Gabriel Orozco, secretario técnico de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación del Atlántico, en la que participaron representantes del sector productivo, empresas, startups y universidades.
Uno de los avances señalados durante la reunión es el acompañamiento del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para la estructuración inicial del proyecto, mediante recursos destinados a una consultoría estratégica y técnica.
El proyecto entra en una etapa de estructuración
Gabriel Orozco explicó que la iniciativa ya pasó de las primeras conversaciones a una fase en la que se busca definir cómo funcionará el Hub y qué proyectos podrán integrarse a su cadena de valor.
“Ya no es solamente una perspectiva, es una realidad”, señaló Orozco al referirse a los recursos destinados por el Gobierno nacional para avanzar en la estructuración del proyecto.
La apuesta consiste en reunir en un mismo ecosistema a las empresas que puedan producir, utilizar o desarrollar soluciones relacionadas con el hidrógeno de bajas emisiones y sus derivados.
La idea no se limita a producir hidrógeno. El departamento busca aprovecharlo también para desarrollar productos como amoníaco y fertilizantes de menor huella de carbono, además de abrir posibilidades para nuevos usos industriales y mercados de exportación.
Empresas y universidades hacen parte del proceso
En la mesa de trabajo participaron empresas como Monómeros y Royal Port, además de emprendimientos tecnológicos y representantes de la academia.
Jaime Puello, gerente de Confiabilidad Operacional de Monómeros, destacó la importancia de que las compañías que ya trabajan en proyectos relacionados con energía e industria puedan coordinarse y encontrar puntos de conexión.
Para el sector productivo, uno de los retos será precisamente pasar de proyectos individuales a una cadena que permita compartir infraestructura, conocimiento y oportunidades de negocio.
Este modelo de articulación ya había sido planteado por la Gobernación del Atlántico como parte de la estructura de gobernanza del ecosistema regional de hidrógeno, con participación del sector público, empresas, universidades, centros de investigación y organismos de cooperación.
El puerto y la ubicación son parte de la apuesta
La ubicación del Atlántico es uno de los argumentos principales para desarrollar el proyecto. El departamento cuenta con acceso al mar Caribe, infraestructura portuaria y conexiones con mercados nacionales e internacionales.
El Gobierno departamental ha señalado que estas condiciones podrían facilitar la producción y posterior exportación de hidrógeno y derivados como el amoníaco y el metanol. Estudios previos del Ministerio de Minas y Energía también han identificado a Barranquilla y al Atlántico como una zona con características para desarrollar un hub de hidrógeno.
A esto se suma el desarrollo de nuevos proyectos de generación de energía renovable en la región. Entre ellos está el proyecto eólico costa afuera que se proyecta frente a Barranquilla y que, de acuerdo con la Gobernación, podría convertirse en un suministro energético importante para el futuro Hub de Hidrógeno Verde.
Más de 700 empresas podrían vincularse
Otro de los datos que aparece en la hoja de ruta regional es el número de empresas que podrían encontrar oportunidades en esta nueva economía.
Según cifras citadas por la Gobernación y la Cámara de Comercio de Barranquilla, más de 700 empresas del Atlántico tienen potencial para beneficiarse de actividades relacionadas con la sostenibilidad, entre ellas la producción de fertilizantes, combustibles limpios y soluciones energéticas.
Para Orozco, el reto ahora es lograr que estas empresas encuentren un espacio dentro de una cadena de valor que permita desarrollar proyectos concretos y atraer inversión.
El objetivo es llegar a los mercados internacionales
La estrategia también tiene una mirada hacia la exportación. El Atlántico busca aprovechar su posición frente al Caribe para producir derivados del hidrógeno que puedan ser utilizados tanto por la industria nacional como en otros países.
Uno de los productos con mayor interés es el amoníaco verde, que puede utilizarse en la fabricación de fertilizantes y también como vector para transportar energía.
Esta posibilidad tiene especial importancia para el Atlántico por su relación con la industria química, la actividad portuaria y la producción de fertilizantes.
Una apuesta que viene tomando forma
El Hub de Hidrógeno Verde no parte de cero. En los últimos años, la Gobernación, empresas, gremios, universidades y entidades nacionales e internacionales han venido trabajando en estudios, modelos de gobernanza y proyectos asociados a esta tecnología.
En 2026, la discusión ha empezado a concentrarse en cómo llevar esa planificación a proyectos concretos. El desarrollo del parque eólico costa afuera, la participación de empresas industriales y portuarias y el acompañamiento del Gobierno nacional hacen parte de esa nueva etapa.
La Gobernación del Atlántico mantiene esta iniciativa dentro de las apuestas del Plan de Desarrollo Atlántico para el Mundo, con la intención de que el departamento tenga un papel más activo en la transición hacia una economía con menores emisiones.
Ahora el desafío será convertir la estructura que se está construyendo en inversiones, infraestructura, empleos y nuevos negocios alrededor del hidrógeno y sus derivados.







