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Trabajadoras domésticas por días en Colombia ganan reconocimiento con nuevos derechos laborales

En Colombia, miles de mujeres que se desempeñan en el servicio doméstico por días comienzan a ver cambios significativos en sus condiciones laborales gracias a la implementación de nuevas disposiciones que buscan formalizar este tipo de empleo y garantizar mayor protección social. Lo que durante años estuvo marcado por la informalidad, hoy avanza hacia un escenario más regulado y con mayores garantías.

Con la entrada en vigencia de la reforma laboral impulsada en 2025, las trabajadoras del hogar, incluso aquellas que laboran por jornadas esporádicas en diferentes viviendas, tienen derecho a un contrato formal que establezca condiciones claras como salario, horario, funciones y descansos. Esta medida busca eliminar prácticas informales que históricamente han afectado al sector y brindar seguridad jurídica tanto a empleadores como a empleadas.

Uno de los avances más relevantes es la obligatoriedad de afiliación al sistema de seguridad social. Esto incluye acceso a salud, pensión, riesgos laborales y caja de compensación, sin importar si el trabajo se realiza por días o de manera continua. Los empleadores están obligados a realizar estos aportes mediante los mecanismos establecidos por la ley, garantizando así una cobertura integral para las trabajadoras.

Además, estas trabajadoras tienen derecho al reconocimiento de prestaciones sociales como prima de servicios, cesantías y vacaciones, las cuales deben calcularse de forma proporcional al tiempo laborado. Incluso cuando la prestación del servicio no es permanente, la normativa establece que estos beneficios no pueden ser desconocidos, consolidando así una mayor equidad en el sector.

En cuanto a la jornada laboral, la legislación establece un máximo de ocho horas diarias y contempla el pago de recargos en caso de trabajo extra, nocturno o en días festivos. También se reconoce el descanso dominical remunerado de manera proporcional, lo que representa un avance importante en el reconocimiento de derechos laborales básicos para este grupo de trabajadoras.

Otro aspecto clave tiene que ver con la remuneración. Para 2026, el salario mínimo en Colombia fue ajustado, lo que impacta directamente el pago de quienes trabajan por días. El ingreso diario debe corresponder proporcionalmente al salario mínimo mensual, incluyendo factores como el auxilio de transporte y otros beneficios, evitando así pagos por debajo de lo legalmente establecido.

Este panorama representa un avance importante en la dignificación del trabajo doméstico, una labor históricamente invisibilizada y ejercida en su mayoría por mujeres. Las nuevas medidas buscan cerrar brechas de desigualdad y garantizar condiciones más justas, reconociendo que, independientemente de la modalidad de trabajo, todas las personas tienen derecho a un empleo digno y protegido.

Sin embargo, el reto continúa en la implementación y vigilancia de estas normas. La formalización total del sector dependerá en gran medida del cumplimiento por parte de los empleadores y del fortalecimiento de los mecanismos de control por parte de las autoridades laborales. Mientras tanto, el país avanza en el reconocimiento de un trabajo esencial para el funcionamiento de miles de hogares.