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Tiendas de barrio enfrentan menor rentabilidad, altos costos y rezago digital según encuesta de Fenaltiendas 2026

El canal tradicional de tiendas en Colombia atraviesa un escenario de presión económica, reducción de márgenes y retos de modernización, según los resultados de la Encuesta Comportamiento Económico en las Tiendas Fenaltiendas 2026, realizada por Fenalco, Fenaltiendas y Fundecomercio durante marzo de 2026.

El estudio tuvo como objetivo medir el pulso del sector tradicional frente a los desafíos de competitividad, costos y digitalización, con el fin de proyectar acciones de fortalecimiento para los tenderos del país. La encuesta consultó a propietarios y administradores de 220 establecimientos ubicados en departamentos como Bogotá D.C., Cundinamarca, Nariño, Atlántico, Antioquia, Córdoba, Santander, Valle del Cauca, Bolívar, Magdalena, Sucre, Cesar, Boyacá, Cauca, San Andrés y Providencia, Meta, Huila y Caquetá, entre otros.

De acuerdo con la caracterización del informe, la muestra estuvo compuesta principalmente por tiendas de barrio tradicionales, que representaron el 29,5 % de los establecimientos encuestados. También participaron tiendas mixtas o expendios de bebidas alcohólicas, bares, cigarrerías, licorerías, minimercados, cafeterías, panaderías, autoservicios, restaurantes y otros negocios del canal tradicional.

Uno de los hallazgos más importantes es el cambio en el comportamiento del consumidor. El 50,45 % de los tenderos percibe que sus clientes cuentan con menos recursos frente al cierre de 2025, lo que ha fortalecido una tendencia de ahorro en las compras diarias. Además, el 45 % de los consumidores solicita con mucha frecuencia marcas económicas en lugar de marcas comerciales tradicionales.

El estudio también evidencia que los nuevos impuestos a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados han tenido efectos en las decisiones de compra. Según Fenaltiendas, el 45,45 % de los clientes ha buscado sustitutos de menor precio como respuesta al aumento de costos, mientras que otros consumidores han reducido la compra de estos productos o han modificado sus hábitos de consumo.

La rentabilidad aparece como uno de los puntos más sensibles para el sector. El 47,27 % de los negocios reportó una disminución en sus márgenes frente al trimestre anterior, lo que confirma un impacto negativo para las tiendas. Sin embargo, el informe señala que el flujo de caja mantiene cierta resiliencia, ya que el 59,54 % de los negocios afirma tener autonomía financiera para operar por más de seis meses, mientras que el 16,36 % se encuentra en una situación crítica con capacidad de operación inferior a tres meses.

Los costos fijos también presionan la operación diaria. El 60,45 % de los tenderos destina más del 10 % de sus ingresos mensuales al pago de servicios públicos y arriendo, lo que representa una carga significativa para la sostenibilidad de estos negocios. A esto se suma que el 39,55 % de los encuestados reportó un endurecimiento en las condiciones de crédito por parte de sus proveedores.

Frente a la competencia de formatos como D1, Ara, OXXO y otros modelos de descuento, las tiendas de barrio mantienen ventajas asociadas a la cercanía y la confianza. El 42,73 % de los tenderos considera que su principal fortaleza frente a estos competidores es la relación cercana con los clientes y el trato personalizado. A esto se suma el conocimiento de las necesidades de cada comprador y la posibilidad de vender productos fraccionados o al menudeo, una práctica clave para hogares con menor capacidad de gasto.

La encuesta también muestra una brecha importante en digitalización. El 85,45 % de los negocios no cuenta con un sistema POS, aunque el informe advierte que no todos rechazan esta herramienta. Solo el 42,55 % la considera innecesaria, lo que significa que más de la mitad del sector podría estar abierto a modernizarse si se reducen barreras como el costo, la capacitación o el acceso a soluciones tecnológicas.

En materia de canales digitales, el panorama también evidencia oportunidades pendientes. El 49,55 % de los establecimientos no utiliza WhatsApp ni redes sociales para promocionar su negocio, lo que limita las posibilidades de fidelización, pedidos a domicilio y comunicación con consumidores en un entorno cada vez más conectado.

Las conclusiones del estudio apuntan a cinco grandes retos para el canal tradicional: estabilidad financiera con márgenes reducidos, presión por costos fijos, necesidad de modernización dirigida, ajustes en la relación con proveedores y una brecha en comunicación digital. Para Fenaltiendas, estos resultados muestran que las tiendas de barrio siguen siendo fundamentales para la economía popular, pero requieren apoyo para adaptarse a un mercado más competitivo, digital y sensible al precio.

El informe deja claro que el futuro del tendero colombiano dependerá de su capacidad para mantener la confianza con sus clientes, mejorar su gestión financiera, incorporar herramientas digitales y fortalecer su relación con proveedores. En medio de la presión inflacionaria y el cambio en los hábitos de consumo, las tiendas de barrio continúan siendo un punto esencial para la vida cotidiana de millones de familias y una pieza clave del comercio tradicional en el país.